• Cuando una persona se enfrenta a un régimen de adelgazamiento, casi siempre, se muestra impaciente por perder muchos kilos de peso y muchas veces no valora el volúmen que pierde.  “No sólo los kilos de mas son los que importan”. Si comparamos  dos personas con un mismo peso, una de ellas deportista y otra sedentaria, se puede comprobar que sus cuerpos no tienen nada que ver y que consideramos que la persona deportista no debe hacer dieta mientras que la sedentaria igual si debe  hacerla para bajar de volúmen.

    Aquí aparece el famoso “IMC” cuya formula es: ( peso/ altura al cuadrado), este factor no esta fuera de debate puesto que dos personas de una misma altura y un mismo peso no tienen porque estar igual. Es decir, no se tiene en cuenta el músculo de cada una de ellas ni el peso de su complexión ósea, pero aún así el valor de su “peso ideal” o IMC saldrá exactamente igual lo que puede llevar a frustra a una persona que está bien pero quiera llegar a ese peso que indican las tablas y por distintos factores nunca alcanzara.

      En el periódico el Mundo, Cristina G. Lucio escribe  un artículo sobre “No solo los kilos importan”.  En el explica que en investigaciones anteriores relacionaban la obesidad con distintas patologías como son las enfermedades cardiovasculares o diabetes entre otras, pero no todas las personas con sobrepeso u obesidad tienen esas alteraciones. Recientes estudios demuestran que estos pacientes no tienen mas posibilidades que otros en morir por un problema cardiaco aunque aún se investiga la relación que puedan tener. 

    Indica que “una de las claves podría estar en las características y la distribución de la grasa corporal”  lo que hace referencia que no solo es importante los kilos de sobrepeso sino donde estén localizados esos kilos de grasa.  De ahí vienen los términos: “obesidad tipo pera o tipo manzana”. La obesidad tipo pera esta más relacionada con las mujeres y el mayor cúmulo de grasa se localiza de cintura para abajo, mientras que la obesidad tipo manzana esta mas asociada a los hombres y se caracteriza porque la grasa se acumula mayormente en la zona abdominal y a su vez este tipo de obsidad esta mas relacionado con las enfermedades cardiovasculares. Esto ha puesto de manifiesto que el IMC falla a menudo a la hora de valorar el grado de obesidad ya que en muchas ocasiones un IMC alto no significa un exceso de grasa.

     

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    La pirámide nutricional clásica fue publicada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos en 1992. Esta pirámide es uno de los pilares fundamentales a la hora de entender que alimentos hay que facilitarle a nuestro organismo y en que cantidad. Si seguimos sus indicaciones, seremos capaces de ofrecerle a nuestro cuerpo una dieta completa y sana que nos ofrezca todos los nutrientes necesarios para el día a día.

    La pirámide se divide en 6 grandes grupos que son:

    Grupo 1:  Grupo de los hidratos de carbono ( panes, pasta, arroz y cereales) . Están en la base de la pirámide ya que deben ser los mayoritarios (de 6 a 11 raciones diarias) en una alimentación adecuada.

    Grupo 2: Grupo de los vegetales .  Aportan vitaminas, minerales y fibra. Aportan muy pocas calorías y deben ingerirse de 3 a 5 raciones diarias.

    Grupo 3: Grupo de las frutas. Aportan sobretodo hidratos de carbono complejos, vitaminas, minerales y fibra. Se aconseja de 2 a 4 raciones al día.

    Grupo 4: Grupo de los lácteos ( leche, queso, yogur y derivados de la leche) . Son alimentos de origen animal que proporcionan sobretodo proteínas , grasas,  minerales (calcio especialmente) y vitaminas. En situaciones normales de aconseja de 2 a 3 raciones al día.

    Grupo 5: Grupo de las proteínas ( carne, pollo, pavo, pescado, huevos, frutos secos y legumbres) proceden de alimentos de origen animal y de las legumbre. Son ricos en proteínas aunque también proporcionan vitaminas ( grupo B especialmente) y minerales como el hierro. No se debe exceder su ingesta, se recomienda 2 raciones diarias.

    Grupo 6: “grupo de las calorias”. Aquí incluimos los aceites y grasa de origen animal o vegetal y los azúcares. Están presentes en este grupo los aceites vegetales (oliva, girasol, etc) y las grasas animales como la manteca, embutidos, etc. De este grupo se aconseja un consumo moderado.

    Si seguimos estas pautas aportaremos a nuestro organismo todos los grupos de alimentos en su justa medida, manteniendo así un buen estado de salud y un peso adecuado.

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  • Dietas Milagro

    Escrito el diciembre 27 2011 por Leticia Garnica en Blog | 0 comentarios

    Existen distintas épocas del año en las que el interés por las dietas aumenta queriendo un resultado efectivo y rápido como es antes de verano, a la vuelta de vacaciones y después de las navidades . Tendemos a dejarlo todo hasta el último momento y la desesperación del incremento de peso nos lleva a caer en las  “dietas milagrosas”. Estas últimas se caracterizan por una perdida de peso debido a la eliminación de líquidos y que rápidamente se recupera incluso teniendo el temido “efecto rebote” y favoreciendo a una mayor acumulación de grasa por parte del organismo.

    Es importante entender que la perdida de grasa es lenta pero muy vistosa ya que la grasa ocupa mas que lo que pesa.  A su vez es lo que debemos eliminar, las reservas de grasa solo se gastan haciendo que el cuerpo reciba menos grasa que la que necesita y tenga la necesidad de tirar de su almacén .

    Por tanto una dieta saludable será aquella que aporte una cantidad adecuada de proteína para prevenir la perdida de músculo, rica en hidratos de carbono  ( fruta y verduras) para evitar la sobreproducción de insulina, y baja en grasas saturadas.

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  • Alimentos para sonreir

    Escrito el diciembre 27 2011 por Leticia Garnica en Blog | 0 comentarios

    Alimentos para sonreir

    Los panes y otros alimentos ricos en carbohidratos pueden hacerle sonreír, mientras que el pescado y la carne con alto contenido de proteínas podrían ayudarle a sacar la calificación máxima en un examen, según una investigación que sugiere que lo que comemos cambia la manera en que pensamos y nos sentimos.”Usted puede manipular su estado de ánimo y agudeza mental tan sólo con lo que come y en qué momento lo hace, y tales efectos pueden suceder con mucha rapidez”, afirmó la Dra. Judith Wurtman, científica investigadora del Instituto de Tecnología de Massachusetts y autora de Managing Your Mind and Mood Through Food (Gestionando su mente y estado de ánimo con los alimentos).Ella y su esposo, el Dr. Richard Wurtman (también del MIT) han estudiado la relación entre los alimentos y el estado de ánimo durante los últimos 30 años.Según Wurtman, la noticia de que los carbohidratos pueden elevar el ánimo emergió por primera vez hace una docena de años, en estudios que llevó a cabo con mujeres que sufrían del síndrome premenstrual.”Comer carbohidratos tiene un efecto profundo y dramático para mejorar el estado de ánimo”, señaló Wurtman. “Me refiero a la ira, irritabilidad, depresión, dificultad para concentrarse y confusión mental. Encontramos que tales cambios en el estado de ánimo podían revertirse con alimentos ricos en carbohidratos, en unos 30 minutos”.

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