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    “La niña a la que llamas gorda”…
    Hace tiempo leí esta frase: “la niña a la que llamas gorda pasa días sin comer para bajar de peso”. Esta frase me hace reflexionar sobre la ligereza con la que muchas veces juzgamos sin saber que hay detrás. No sabemos que complejos tiene esa persona, si es feliz o si por el contrario, no es feliz y hace lo posible por cambiarlo pero no le resulta fácil e incluso puede llegar a extremos nada buenos.
    Cuando somos niños, cogemos lo hábitos que de mayores vamos a seguir, esos hábitos que tanto nos cuesta cambiar. Pero muchas veces no es solo cuestión de hábitos sino también de “herencia familiar”, consecuencia de alguna alteración de nuestro organismo como puede ser un hipotiroidismo, por ejemplo, o de otros factores como la ansiedad o trastornos de alimentación. Muchos piensan: “pues si esta gorda/o que deje de comer, la única forma de bajar de peso es cerrando el pico, tan sencillo como eso”. Cuantas veces habré podido escuchar yo eso, probablemente esas personas solo hayan tenido que hacer dieta una o dos veces en su vida. Es muy fácil dar consejos o lecciones de vida cuando no has estado en esa situación.
    Qué difícil es tener a un niño pequeño a régimen. Cuando las madres vienen a la consulta con sus niños, yo me siento muy identificada con esos niños, los cuales tienen que cambiar sus hábitos, de acuerdo, pero no podemos olvidarnos de que son niños y que esto les cuesta el doble que a un mayor. Cuando vienen a la consulta, me acuerdo de aquellos recreos en Sainte Cecile, en los que todos mis amigos tenían merienda y mi madre me mandaba sin ella y yo se la acababa quitando a otro. Ahora me río, pero no me hacía ninguna gracia.
    También recuerdo cuando me decían: “Leti, haciendo ejercicio se soluciona”, quizá esas personas no se habían parado a pensar que me encantaría estar todos los días haciendo deporte, que cuando era pequeña me encantaba esquiar y lo tuve que dejar porque me pasaba más tiempo escayolada que normal. Era la única del colegio que tenía exámenes de gimnasia por escrito. Si, por escrito. Nadie se paraba a pensar que igual no me dejaban hacer ningún tipo de deporte solo para ver si no me rompía así los huesos. ¿Y de mayor? De mayor hago todo lo que no me dejan hacer a pesar de que eso me da como resultado estar muchas temporadas en reposo. Y toda la vida luchando con esos kilos, dieta para arriba y dieta para abajo. Y los de mi entorno saben lo que he luchado y lucho contra ello.
    Con todo esto quiero decir, que tenemos que tener cuidado a la hora de decirles las cosas a los niños porque no sabemos que influencia o consecuencia puede tener en ellos.
    Con los temas de alimentación, todos tendemos a opinar y sentar cátedra puesto que creemos que lo sabemos todo o casi todo sobre la materia cuando realmente no sabemos ni la mitad de lo que hay detrás.

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Comentarios

  • GravatarDiana

    No puedo estar más de acuerdo!
    Todos tenemos que aprender a pensar en lo que no vemos a simple vista antes de opinar, en el tema del peso…. y en todos los demás.

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