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    Alimentación del niño

    . De 0 a 4 meses: únicamente se alimentan de leche: -materna

    -Fórmula

    Los requerimientos primordiales son: proteínas, Hidratos de carbono y grasas.

    Proteínas → aminoácidos = formación y regeneración de los tejidos. Son responsables del crecimiento y conservación de la masa corporal.

     Grasas→ Constituyen la principal fuente de energía para el bebé y transportadoras de las vitaminas A, D, E, K que son fundamentales para el desarrollo del cerebro y la retina

    Hidratos de Carbono → Son los fundamentales para el metabolismo de los 3 principios inmediatos, siendo la glucosa el principal.

     

    . De 4 a 6 meses: Se empieza a introducir la papilla de frutas (a la hora de la merienda)

    NUNCA deben sustituir una toma de leche, sino complementarla. Empezamos por naranja, manzana y pera para evitar alergias y esperar que el aparato digestivo del bebé madure correctamente. Y después podemos introducir el plátano y la uva. El melocotón y la uva es mejor esperar al año.

    Se introducen también los cereales, siempre sin gluten para evitar intolerancias y sensibilizaciones a él.

     

    .A partir del 7º mes:El aparato digestivo del niño es más maduro.

    ¡Llegan las verduras y carnes! Empezamos con verduras y hortalizas suaves patata, zanahoria, calabacín, judías verdes con un chorrito de aceite y se le añade carne magra o pollo. Evitar vísceras a pesar de que son ricas en hierro, porque también suben el colesterol y tienen más grasa.

    Proteínas de mayor contenido bilógico.

    La zanahoria: Vitamina A y carotenos: buenos para la vista.

    –          Se empiezan a introducir las papillas con gluten

    –          Los pescados los introducimos a partir del 9º mes, siempre el blanco, dándolo cocido o plancha para mejor digestión. Proteína ↑valor bilógico (50-60 gr ) los azules a partir de los 18 meses.

     

     

    –          Los huevos.  El huevo completo se introducirá a partir del año, pero la yema cocida se puede introducir a partir del 9 mes comenzando por un cuarto en el puré. La yema aporta grasa, proteínas de ↑ valor bilógico, vitaminas y hierro. Y la clara tiene la proteína ovoalbúmina que es muy alergénica por eso no se introduce hasta el año de edad.

    –          Las legumbres. Las legumbres se introducen a los 12- 15 meses debido a que pueden ser más indigestas por los gases. Son proteínas vegetales que lo ideal es que se den junto con verduras y arroz aumentando su valor bilógico. Su introducción es gradual.

     

    AZÚCARES Y MIEL

    La miel no es recomendable darla en los niños menores de un año, primero por el daño que puede sufrir para la dentadura mas adelante si endulzamos el chupete con miel, como por las esporas que puede contener de clostridium botulinum que puede ser muy perjudicial para el niño. Pero a partir de los 3 años, no habría problema en dar miel a los niños, siempre sin abusar.

    El azúcar, ahora mismo tenemos el azúcar blanco que está más refinado, estría bien usar azúcar moreno pero en ningún caso sacarina o edulcorantes en niños.

    Chucherías y golosinas

    . Golosinas y dulces (caramelos, gominolas, chicles,…): en su composición predominan los azúcares y las grasas, además de los aditivos.

    . Chocolates (bombones, huevos de pascua,…): chocolate y azúcar, además de leche, mantequilla y grasas. Cuando a estas barritas de chocolate y galleta se asocian frutos secos y caramelo (“snacks”) su contenido calórico se dispara.

    . Aperitivos (patatas fritas, cortezas, frutos secos,…): grasas y aceites con elevado valor calórico y exceso de sal.

    –  Se debe controlar  un número de golosinas máximo a la semana. No es conveniente que todos los días se tomen: debe haber “días sin chuches” (la mayoría) y “días con chuches” dentro de la semana, para que el niño comprenda que son excepciones justificadas (un cumpleaños, fin de semana, etc.).

    – Procure diversificarlas (no todas las “chuches” son nutricionalmente iguales) y distribuirlas para evitar sobrecargas puntuales de azúcares. Si puede elegir, mejor las que pesan menos: con el mismo volumen o cantidad (es lo que percibe el niño) ingerirá menos calorías.

    –  Evite el “picoteo continuo”: Se deben agrupar y tomarlas “como postre” de una de las comidas.

    – Y siempre después un buen cepillado dental.

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