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Estrés laboral y atracones:

Cómo reducir el hambre emocional en la empresa

Ante la pregunta de si el estrés en la oficina puede estar relacionado en cómo nos relacionamos con la comida y distintos problemas digestivos, la respuesta es sí.

El estrés no solo afecta a nuestra mente sino a nuestra manera de comer, pero no sólo eso, sino también todo lo que hay detrás, patologías del aparato digestivo, el proceso metabólico nutricional, aportar las necesidades nutricionales, la regulación del cortisol, entre otras.

¿Cómo se relacionan estrés, cortisol y atracones?

Cuando estamos en un periodo de estrés (real o emocional), nuestro cuerpo segrega más cortisol (hormona del estrés) para que estemos en “alerta”.

El estrés puede disparar el hambre emocional puesto que el cerebro busca una “recompensa rápida” en alimentos que, por alguna razón, él reconoce como calmantes. Ese tipo de alimentos suelen ser alimentos con una baja calidad nutricional, que nos dan una subida rápida de azúcar y segregan dopamina. El problema está en que estamos comiendo para tapar una emoción que luego vuelve a aparecer y, además, nos genera culpa, tristeza y malestar en muchas ocasiones.

Esto puede llevarnos a buscar esa vía de escape a esa emoción a través de los alimentos, siempre suelen ser de baja densidad nutricional, pero lo que estamos buscando es tapar esa emoción. Cuando ese ciclo se vuelve algo recurrente, algo que no somos capaces de controlar, una voz, pensamiento intrusivo que se mete en la cabeza y, a veces, nos vemos comiendo sin control y sin ser consciente de ello, puede derivar en algo más grave que es el trastorno por atracón.

¿Cómo se relacionan estrés, cortisol y atracones?

Cuando estamos en un periodo de estrés (real o emocional), nuestro cuerpo segrega más cortisol (hormona del estrés) para que estemos en “alerta”.

El estrés puede disparar el hambre emocional puesto que el cerebro busca una “recompensa rápida” en alimentos que, por alguna razón, él reconoce como calmantes. Ese tipo de alimentos suelen ser alimentos con una baja calidad nutricional, que nos dan una subida rápida de azúcar y segregan dopamina. El problema está en que estamos comiendo para tapar una emoción que luego vuelve a aparecer y, además, nos genera culpa, tristeza y malestar en muchas ocasiones.

Esto puede llevarnos a buscar esa vía de escape a esa emoción a través de los alimentos, siempre suelen ser de baja densidad nutricional, pero lo que estamos buscando es tapar esa emoción. Cuando ese ciclo se vuelve algo recurrente, algo que no somos capaces de controlar, una voz, pensamiento intrusivo que se mete en la cabeza y, a veces, nos vemos comiendo sin control y sin ser consciente de ello, puede derivar en algo más grave que es el trastorno por atracón.

  • Señales en la oficina

Cuando un trabajador tiene esa relación con la comida, esa hambre emocional, es decir, su via de escape es la comida, tiende a ir a la máquina de vending y sacar los alimentos menos saludables, incluso llevar el de casa pequeños caprichos. O en el caso de que haya una celebración, arrasar con la bandeja de dulces. Los signos que podemos ver son que su productividad baja, nos cuesta concentrarnos dado que la elección de alimentos es de baja densidad nutricional, somnolencia puesto que son alimentos que bajan la energía en lugar de aumentarla, baja concentración, entar en un bucle de ansiedad, atracón, ansiedad.

  • Impacto en la empresa

Cuando un empleado gestiona a través de la comida su estrés, se verá afectada su productividad, puede aumentar su absentismo laborar por problemas gástricos, alteración del sueño debido a que el atracón pueden empeorar la calidad del sueño, estrés acumulado por el ciclo estrés-atracón no lleva a tener más ansiedad y tener más irritabilidad lo que dificulta el trabajo en equipo.

  • Plan de actuación

Proporcionarle a tu empleado talleres o charlas que puedan ayudarle a identificar si lo que tiene es hambre emocional.

Tener en la máquina de vending opciones que sean saludables.

 Que puedan tener la opción de hablar con alguien si identifican ese patrón.

Consultas individuales con profesional que pueda ayudar al empleado a gestionar su relación con la comida frente al estrés.

Desde hace años trabajo en empresa para mejorar los hábitos alimenticios de las personas y en concreto os puedo hablar de un paciente que empezó conmigo hace unos años, con un problema de mala gestión del estrés que derivaba en un hambre emocional, pero el sólo quería bajar de peso. Una vez en consulta, después de 2 sesiones, identificamos que claramente gestionaba el estrés a través de la comida, así que identificamos los desencadenantes, le di herramientas para cuando entraran esos pensamientos intrusivos que le llevaban a atacar el chocolate de la máquina de vending y logramos que gestionara su hambre emocional desde un lugar sano y cogiera hábitos de respiración, cambio de actividad y a ser capaz de reconocer su emoción y desde dónde venía.

Estudios

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37028138/

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38638297/

https://www.researchgate.net/publication/386260945_Interrelation_of_Stress_Eating_Behavior_and_Body_Adiposity_in_Women_with_Obesity_Do_Emotions_Matter

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