La pirámide nutricional clásica fue publicada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos en 1992. Esta pirámide es uno de los pilares fundamentales a la hora de entender que alimentos hay que facilitarle a nuestro organismo y en que cantidad. Si seguimos sus indicaciones, seremos capaces de ofrecerle a nuestro cuerpo una dieta completa y sana que nos ofrezca todos los nutrientes necesarios para el día a día.
La pirámide se divide en 6 grandes grupos que son:
Grupo 1: Grupo de los hidratos de carbono ( panes, pasta, arroz y cereales) . Están en la base de la pirámide ya que deben ser los mayoritarios (de 6 a 11 raciones diarias) en una alimentación adecuada.
Grupo 2: Grupo de los vegetales . Aportan vitaminas, minerales y fibra. Aportan muy pocas calorías y deben ingerirse de 3 a 5 raciones diarias.
Grupo 3: Grupo de las frutas. Aportan sobretodo hidratos de carbono complejos, vitaminas, minerales y fibra. Se aconseja de 2 a 4 raciones al día.
Grupo 4: Grupo de los lácteos ( leche, queso, yogur y derivados de la leche) . Son alimentos de origen animal que proporcionan sobretodo proteínas , grasas, minerales (calcio especialmente) y vitaminas. En situaciones normales de aconseja de 2 a 3 raciones al día.
Grupo 5: Grupo de las proteínas ( carne, pollo, pavo, pescado, huevos, frutos secos y legumbres) proceden de alimentos de origen animal y de las legumbre. Son ricos en proteínas aunque también proporcionan vitaminas ( grupo B especialmente) y minerales como el hierro. No se debe exceder su ingesta, se recomienda 2 raciones diarias.
Grupo 6: “grupo de las calorias”. Aquí incluimos los aceites y grasa de origen animal o vegetal y los azúcares. Están presentes en este grupo los aceites vegetales (oliva, girasol, etc) y las grasas animales como la manteca, embutidos, etc. De este grupo se aconseja un consumo moderado.
Si seguimos estas pautas aportaremos a nuestro organismo todos los grupos de alimentos en su justa medida, manteniendo así un buen estado de salud y un peso adecuado.

