Chucherías, ¿son buenas para los niños?

El mundo de las “chuches” es siempre motivo de discusión entre padres e hijos. ¿Dónde debemos poner el límite? ¿ Debemos prohibirlas tajantemente? ¿Usarlas como premio o castigo?

Sobre este tema podemos estar horas y horas debatiendo y formulando preguntas, pero seamos realistas, son los propios padres o abuelos los que introducen al niño en el mundo de las gominolas, o porque negarlo, la propia sociedad. Cuantos de vuestros hijos, sobrinos no van al parque o están en el jardín y aparecen con unos gusanitos o unas “chuches” que les ha dado otro niño, o incluso nosotros mismos. No es fácil decir “no”, sobre todo cuando la mayoría de los niños de su alrededor tienen una chuchería en la mano. No es tanto el prohibirlas, pues las tienen a mano, pero si marcarles unos límites.

Las “chuches” están hechas a base de azúcares sencillos junto con otros ingredientes como son los saborizantes, colorantes, gelificantes y aditivos acidulante, espesantes o potenciadores del sabor. Son productos con un alto contenido calórico, que lo que aportan son kilocalorías vacías, es decir que no tienen nutrientes. Para hacernos una idea, 100 gr de chucherías aportan unas 360 calorías. Un consumo elevado de este tipo de sustancias puede contribuir en que aparezcan alteraciones del metabolismo del azúcar y contribuir a la obesidad infantil. Y aquí podemos puntualizar que tampoco es mejor darles las golosinas sin azúcar pues llevan sorbitol que en altas cantidades pueden tener un efecto laxante y pueden producir gases.

Cuanto más tarde hagan su aparición en la vida del niño, mejor, siempre intentar evitar su consumo antes de los 3 años, puesto que es más fácil que se atraganten.

azucares

 

Consejos para un consumo saludable de chucherías.

  1. Una buena forma de limitar el consumo es pactar el número de chucherías que puede tomar a la semana dejando claro que puede ser un día a la semana, una ocasión especial como puede ser un cumpleaños. Y una vez alcanzado el número pactado, que sepan que no hay más.
  2. Evitar el picoteo continúo, los niños deben respetar las horas de las comidas, adaptarse a una rutina y unos horarios.
  3. Intentar intercalar las chuches con frutos secos (estos últimos cuando el niño haya cumplido mínimo 3 años.

No debemos olvidar que los niños son niños, y que limitando el consumo, si pueden tomar de vez en cuando chuches intentando elegir las más sanas.

Gelatina

Alimentos contra catarros y procesos gripales

Con la vuelta al “cole”, la llegada del otoño, la vuelta a los horarios, también llegan los primeros catarros, gripes con los síntomas característicos de mal estar general, congestión nasal, dolor muscular, entre otros.

Es importante no automedicarse y llevar una dieta sana, que dentro de las posibilidades puedan ayudarnos a prevenir esos procesos o a mitigar un poco sus efectos.

Dentro de la dieta tenemos distintos alimentos que pueden ayudarnos a reforzar nuestro sistema inmunológico y así prevenir los procesos gripales y catarrales.

Empecemos con los alimentos que nos ayuden a reforzar nuestro sistema inmune:

 

  1. Granada: Muy rica en vitamina C, cubre las necesidades diarias de ácido fólico y es tres veces más antioxidante que el té verde. La vitamina c es el antioxidante por excelencia y además de ayudarnos a prevenir los catarros, retrasa el envejecimiento celular. También es recomendable cuando estamos enfermos, ya que goza de efectos curativos en caso de fiebre u otros males como dolores de garganta o musculares.
  2. Alimentos probióticos: Los alimentos probioticos ayudan al organismo a mejorar su sistema inmunológico, además de ayudar a reponer el sistema digestivo. Los probióticos contienen microorganismos vivos. Entre los más conocidos están los lácteos.
  3. La leche es un alimento rico en proteínas de alta calidad. Además es una excelente fuente de calcio y de vitaminas liposolubles, concretamente vitamina A y D, así como de ciertas vitaminas del grupo B. Los derivados lácteos entre los que se incluyen alimentos como el yogur, los batidos, la cuajada, los helados, el kefir o el queso, son alimentos de fácil digestión y consumo.
  4. La calabaza: Ésta es beneficiosa para el sistema inmune, ya que refuerza las defensas y ayuda a prevenir enfermedades, especialmente del aparato respiratorio. Es rica en betacarotenos, vitamina A. y en los procesos catarrales es un buen aliado porque es mucolítico, mejora la congestión.
  5. Kiwi: El kiwi aporta más del doble de vitamina C que la naranja (favorece la absorción de hierro). Además, al ser la vitamina C un buen antioxidante, nos va a reforzar nuestro sistema inmunológico.kiwi[1]
  6. Naranja: Rica en vitamina C, pero por detrás del kiwi y las fresas. Por su contenido en esta vitamina y los carotenos, es un gran aliado para reforzar el sistema inmunológico.

Estos son algunos ejemplos de alimentos que nos ayudan a prevenir las enfermedades respiratorias, pero una vez estamos contagiados, ¿Qué alimentos nos ayudan?. Aquí os dejamos unos ejemplos.

  1. La miel: Diferentes estudios científicos llevados a cabo en con infección en las vías respiratorias, permitieron constatar que la miel es capaz de aliviar las distintas membranas irritadas en la parte posterior de la garganta. Además, ejerce un importante efecto antioxidante antiviral.Calma bastante la tos al ser antiinflamatorio, por eso es bueno tomar miel con limón cuando estamos con fuertes dolores de garganta.
  2. Tanto la cebolla como el ajo ayudan a bajar la inflamación de la garganta y la cebolla cruda, ayuda a abrir y bajar la congestión de las vías respiratorias.
  3. Los frutos rojos como las fresas, las moras, los arándanos y las bayas tienen poder bactericida, gracias al cuál nuestro proceso catarral o gripal durará menos si incorporamos estos frutos a nuestra alimentación.ensalada-de-fresas-nutricion-big
  4. Las verduras de la familia de las coles tienen propiedades antibióticas y mucolíticas lo que os mejora la congestión en estos casos.

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Estos son solo algunos ejemplos de aliados en nuestra dieta para prevenir y mejorar esos íncomodos síntomas tan característicos del cambio de estación.

 

Dieta Paleolítica

Uno de los temas más comentados en los distintos círculos de la sociedad en cuanto a alimentación es la dieta paleolítica. Seguramente todos los que lean estas líneas habrán escuchado hablar de ella, tanto de forma positiva como de forma negativa.

Se vuelve a poner de moda y a escucharse en todos los ámbitos de la nutrición en un tiempo en el que parece que hay una guerra fría en contra de los hidratos de carbono, sin diferenciar entre ellos. Pero quiero que quede claro que la voy a desgranar desde un punto objetivo y viendo los posibles pros y contras de lo que a día de hoy entendemos con paleodieta o Dieta del hombre de las cavernas.

¿En qué consiste la dieta paleolítica?

Aunque se ha puesto más de moda desde hace relativamente poco, esta dieta nació hace más de 25 años en Estados Unidos. Esta dieta se basa en una alimentación compuesta por alimentos parecidos a los que tomaban nuestros antepasados en el paleolítico. Podemos imaginarnos al hombre paleolítico comiendo animales que cazaba y frutas que les daba la naturaleza. Se puede considerar como una dieta altamente proteíca y con un consumo adecuado de frutas y verduras. Pero su base fundamental es el consumo de proteína.

Se basa en el consumo de alimentos, que según sus defensores, hemos evolucionado para digerir como son la carne, el pescado, frutas, verduras, frutos secos, raíces y evitar al máximo las legumbres, aceites procesados, sal, azúcares sencillos, y granos. Al aumentar el consumo de frutas y verduras aumentamos el consumo de fibra, pero es importante tener claras las bases, puesto que se tiene a aumentar en exceso el consumo de proteínas.

Excluye todos los alimentos que surgieron en nuestra dieta después de la evolución de la agricultura y ganadería.

Uno de los argumentos que nos dan es que la dieta que seguían nuestros antepasados era más sana y no sufrían enfermedades como la diabetes Mellitus, apendicitis, diverticulitis, cáncer de colon, hipertensión arterial, entre otras. Y aquí viene una de las primeras cosas que yo pongo en duda, ¿Cómo sabemos que no las sufrían? Teniendo en cuenta que en aquella época no se investigaba, la esperanza de vida raramente superaba los 30 años por lo tanto no daba tiempo a que se desarrollaran esas enfermedades. Y cabe destacar que en esa época, hacían mucho más ejercicio simplemente por el hecho de tener que cazar y recolectar para poder comer.

Ahí está una de las bases para una buena salud: EJERCICIO.

Intenta ser una dieta balanceada que incorpore los 3 pilares fundamentales de la nutrición:

  • Hidratos de carbono
  • Grasas
  • Proteínas

Los hidratos de carbono los sacan de la fruta y verdura pero ahí tenemos el primer problema sobre todo para los deportistas y es que se necesitan tanto hidratos de carbono sencillos como complejos y la mejor fuente van a ser los cereales que en esta dieta, tanto si son enteros o procesados están totalmente prohibidos.

Es cierto que las frutas y verduras contienen hidratos de carbono, las frutas sobretodo son una buena fuente de fructosa aparte de incorporar gracias a su consumo, múltiples vitaminas, pero podemos quedarnos cortos.

¿Qué alimentos recomiendan en esta dieta?

La base fundamental de esta dieta es el consumo de alimentos frescos y predominan:

  • Carnes magras, caldos de huesos de animales ( bueno para el colágeno)
  • Pescados
  • Vegetales y frutas
  • Grasas como la del aceite de coco, aguacate, etc.
  • Alimentos y bebidas fermentadas naturalmente.
  • pescado

¿Es buena este tipo de dieta en los deportistas?

Este tipo de dieta tiene sin duda beneficios en general como es que te animan a consumir alimentos frescos, que evites los azúcares sencillos, reduzcas el consumo de sal y que trates de sustituir, por ejemplo, la mantequilla por aceite de oliva.

En el caso de los deportistas, y en concreto de los corredores, esta dieta es buena a la hora de la recuperación muscular puesto que aporta una alta cantidad de aminoácidos de cadena ramificada.

El alto contenido de fruta y verduras hace que nutrientes con las vitaminas y minerales estén presentes y nos ayuden a mantener una buena salud.

Pero aquí viene una de las primeras cosas por las cuales no es adecuada una dieta paleolítica para un deportista y es que el consumo exclusivo de raíces, frutas, verduras, frutos secos, carnes magras y pescados no son suficiente para la correcta preparación y recuperación del músculo del corredor. Por eso, es importante incorporar en la dieta del corredor alimentos “no paleolíticos”.

Si nos paramos a buscar las adaptaciones de la dieta paleolítica para los deportistas vemos que incorporan una serie de alimentos “no paleolíticos” como son las bebidas isotónicas, geles, glucosa, galletas, barritas entre otros, además de un alto número de alimentos paleolíticos. Por tanto incorporan también alimentos ricos en hidratos de carbono de alto índice glucémico.

Por supuesto que suscribo y apoyo la recomendación de consumir alimentos no procesados, intentar consumir los cereales integrales aumentando así el contenido de fibra.

Como siempre digo y recalco, en la alimentación no hay alimentos buenos y malos, sólo tenemos que saber cómo y cuándo comerlos. Se tratan de que los tres pilares esenciales de nuestra alimentación estén en concordancia y debemos tener claro que una dieta paleolítica clásica si resulta restrictiva e insuficiente tanto para el corredor como para cualquier deportista que tiene un gasto superior.