Tips para una Navidad saludable.

TIPS PARA UNAS NAVIDADES SALUDABLES.

Las navidades ya están aquí, y seguro que muchos de los que estáis leyendo este post ya hayáis tirado la toalla en cuanto a los hábitos saludables.  Nuestras agendas están repletas de comidas, cenas, aperitivos de navidad y aún no ha llegado lo «fuerte» de estas fiestas.

Si yo os preguntase que definieseis en una palabra, nutricionalmente, estas fechas, ¿cómo las definiríais?

1.En Navidad, más episodios cardiovasculares.

El 35% de los adultos en España -y hasta el 68% de los mayores de 65 años- padece hipertensión.

La mitad sufre hipercolesterolemia (elevación excesiva del colesterol sanguíneo).

Nutrientes conflictivos: grasas saturadas, grasas trans, azúcares y sodio (la sal es cloruro sódico).

2. Los excesos navideños nos dejan medio kilo de más

Nos cuesta controlar la cantidad que comemos y tendemos a ingerir por encima de nuestro apetito. 

 3. Menú de Navidad: empachos y digestiones pesadas

4. Exceso de alcohol.

En España, el alcohol aporta el 5% de nuestra ingesta energética, pero en Navidad la cifra aumenta, ya que somos más permisivos con el consumo de bebidas alcohólicas.
Tendemos a sustituir el agua en las comidas por alcohol o refrescos.
 
Además de intoxicaciones (más frecuentes en las fiestas), pueden generar el síndrome cardiaco festivo, relacionado con los eventos cardiovasculares.
 
Aumenta las posibilidades de sufrir trastornos mentales, afecciones  gastrointestinales, cánceres, enfermedades cardiovasculares, pulmonares y musculoesqueléticas, trastornos reproductivos, daño prenatal.

Hay que aprender a decir, de vez en cuando, “no” a mazapanes, turrones y mantecados.  La moderación es una de las claves.

Pasar de una dieta equilibrada a estar varios días comiendo y bebiendo cantidades excesivas perjudica nuestra salud. Lo ideal es cuidar nuestra alimentación y seguir una serie de pautas saludables entre las que también esté el ejercicio físico.

No se trata de dejar de comer y alejarnos de todo lo que nos gusta y privarnos al máximo.

  • Aprende a escuchar la mayor o menor saciedad de nuestro cuerpo y controlar nuestros antojos con coherencia.
  • Recurrir en Navidad a opciones alternativas saludables 
 
  • Apoyarnos en las diferentes fuentes de proteína, como las legumbres, pescado, evitando abusar de las carnes rojas si vamos a consumirlas en los días festivos.
 
  • No saltarnos las comidas y planificar, haciendo buena previsión de respuesta de los picos de insulina y, por tanto, de hambre.
 
  • Comer despacio y beber agua, con la cabeza donde tenemos el cuerpo

Y aquí te dejo las pautas definitivas:

  1. No te saltes ninguna comida.
  2. En conveniente que los platos se elaboren con raciones equilibradas, acompañados de ensalada y verdura y evita repetir.
  3. Elimina los refrescos.
  4. Consume alimentos con grasa insaturada de origen vegetal: aceite de oliva, frutos secos, pescado…y toma con moderación los alimentos que llevan grasas saturadas como embutidos, quesos grasos, mantequilla…
  5. La ingesta de fibra ha de estar presente estos días comiendo pan integral, verduras, legumbres y frutas, porque ayudan a eliminar y proporcionan sensación de saciedad.
Pero ante todo, disfruta… Y sólo me queda sesgaros una muy feliz navidad.
 

¡FELIZ NAVIDAD!

¿Qué es el hambre emocional? Cómo superarlo

Cuando una persona utiliza la comida como un apoyo para sentirse mejor, es cuando tenemos hambre emocional. La ansiedad que nos provoca ciertas emocionaes no llevará a comer aunque no tengamos hambre, como una forma de ayudarnos a gestionar los problemas personales.

Los momentos más comunes en los que comemos sin tener hambres, es cuando sufrimos estrés, estamos tristes o incluso si nos aburrimos y picamos algo para comer. Pero el hambre emocional tiene sus consecuancias, así que descubre más con nuestros consejos para superar el hambre emocional.

¿Qué es el hambre emocional?

Se conoce como hambre emocional al trastorno alimentario relaciona el hambre con los sentimientos (normalmente negativos), y la persona no es consciente de ello. Se caracteriza por una necesidad repentina de comer de forma impulsiva, pero sin tener un apetito real, ya que lo utilizamos como una forma de anestesiar nuestros sentimientos y gestional las emociones negativas que sentimos.

Cómo comienza el hambre emocional

Las emociones negativas como la soledad, el aburrimiento, ira, estrés, soledad, depresión … son las que suelen llevarnos a pegarnos lo que se conoce como un atracón emocional.

Se entra en un círculo vicioso en el que tenemos necesidad de comer aunque no tengamos hambre. Es decir, alimentar el cuerpo para sentirnos mejor, pero el problema viene cuando después de comer no hay ua mejoría en nuestro estado de ánimo, y nos invade el sentimiento de culpa.

Es común que se de en personas autoexigentes que ha ido probando dietas y no han continuado. También una mala rutina puede aumentar el atracón emocional.

¿Cuáles son sus consecuencias?

La más habitual cuando se sufre un caso severo de hambre emocional es el sobrepeso u obesidad. Cuando durante el día a día vamos comiendo sin tener hambre, entonces se convierte en una rutina que hace que ganemos peso.

¿Cómo terminar con el hambre emocional?

Sentir y tener hambre son dos conceptos deiferentes. Si comemos 5 veces al día, no tendremos hambre a ninguna hora, pero sino, será dificil controlar esta sensación.

– Acude a un nutricionista

Tener a mano una persona que nos pueda dar consejos y una guía para poder tener la mejor alimentación posible, nos puede dar muchos beneficios. No solo a nivel nutricional, sino también a nivel mental para ser consciente de que los problemas emocionales no se solucionan con la comida.

– Técnicas de relajación

Si utilizamos técnicas de relajación, podremos calmarnos cuando tengamos hambre para comer de forma apropiada. Si respiaras tres o cuatro veces con una respiración honda, evitará que comamos de forma tan impulsiva.

– Controla el ‘me apetece’

Hay que controlar los impulsos de comer cuando vamos a comer de forma compulsiva para esconder nuestras emociones.

– Distráete

Si mantenemos nuestra mente ocupada, la sensación de hambre emocional será más fácil de controlar. Desde salir a la calle, realizar otras tareas, hacer deporte …

– Bebe agua

Sin beber de forma excesiva, nos ayuda a calmar la ansiedad y comer de form excesiva.

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