La alimentación tiene un papel fundamental en nuestra salud mental. Es importante para la prevención de enfermedades como para su tratamiento.

Ciertos nutrientes pueden ejercer un papel clave en la prevención de ciertas enfermedades, aliviar sus síntomas, calmar la ansiedad, potenciar el efecto de los fármacos y mitigar los efectos secundarios de ciertos tratamientos.

La falta de algunos nutrientes en la alimentación o una alimentación pobre podría estar asociada con el desarrollo de algunas enfermedades mentales. En personas con distintos tipos de enfermedades mentales se ha encontrado una carencia de los siguientes nutrientes.

  • Ácidos grasos poliinsaturados (pescados y aceites de plantas).
  • Minerales como zinc (carnes, granos, legumbres y leche), magnesio (vegetales de hojas verdes, nueces, granos), hierro (carne roja, vegetales de hojas verdes, huevos, algunas frutas).
  •  Vitaminas, como distintas vitaminas B (vegetales de hojas verdes y cereales fortificados, lácteos, levadura y granos). Y vitaminas anti- oxidantes, como la C y la E (frutas y vegetales).

¿Somos conscientes de que el intestino es nuestro segundo cerebro?

  • Puede funcionar de manera independiente.
  • Tiene conexión directa con el cerebro.
  • Es el órgano sensorial más grande del cuerpo.
  • Juega un rol decisivo en el estado anímico.
  • Para que el intestino pueda funcionar correctamente, la microbiota debe estar en equilibrio, los microorganismos del bando de los buenos deben ser abundante y diversos. 
Después de leer esto, ¿te causa interés pensar en una alimentación saludable más allá de un resultado estético o de seguir ciertas modas?
 
Si esto te causa interés, seguro que has analizado como te sientes con lo que comes, si te sientes hinchado, si empiezas a pensar que te sientan mal ciertos alimentos, te desanima tener la sensación de hinchazón, no estás cómodo, tienes la tentación de eliminar ciertas cosas de la alimentación porque ahora todos los síntomas se parecen a intolerancia al gluten, fructosa lactosa, etc.
 
Pues no te quites por ti mismo ningún nutriente, primero acude a un profesional antes de hacer algo por tu cuenta.
 
Yo te planteo una pregunta muy sencilla: ¿Cuánto masticas? Si tu respuesta es que poco, ahí tenemos uno de las principales causas de ciertos malestares e incluso intolerancias, pero eso lo veremos en otro post, pero quería hacer mención a esto porque masticar es el primer paso de la digestión, si masticamos rápido, los alimentos pasan casi sin empezar a digerirse, fermentan y crean malestar.
 

LA SEROTONINA, NEUROHORMONA DE LA SERENIDAD.

 

La serotonina es un neurotransmisor y hormona de la ”felicidad”.

Ejerce un papel en fundamental en:

  • Estado de ánimo
  • Emociones
  • Digestión
  • Ciclos del sueño como precursor de la melatonina
  • Apetito
  • Regula el apetito sexual.
  • Regula secreción de algunas hormonas
 

El precursor de la serotonina es el Triptófano (aminoácido esencial que forma parte de las proteínas).

El triptófano se encuentra en el pescado graso, los productos lácteos, los huevos, las aves, el chocolate y algunas frutas (almendra, plátano), pasta, arroz, legumbres. 

El humor depende intensamente de la serotonina, presente a la vez en el cerebro y el aparato digestivo.
 
Existen otros actores del humor: en efecto, los omega-3 participan en la concentración y la memoria, y desempeñan un papel preventivo contra el envejecimiento cerebral.
 
Estos valiosos ácidos grasos se encuentran en los aceites vegetales, como el aceite de colza, el aceite de nuez o también el aceite de oliva, el pescado graso y las nueces.
 
Otras variables permiten reforzar el buen humor: el hecho de comer con conciencia, de integrar el buen ambiente durante las comidas y de variar los alimentos también favorece el equilibrio frágil del buen humor.
 
Cuando aumentan sus niveles en los circuitos neuronales genera sensaciones de bienestar, relajación, satisfacción y aumenta la concentración y la autoestima.
 
Tener los niveles de serotonina por debajo de lo normal se asocia a enfermedades mentales, como el autismo, la esquizofrenia, hiperactividad, depresión, ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo, agresividad, insomnio, estrés.

 

Una alimentación equilibrada y variada nos ayudaría a proteger nuestra salud mental.

En dietistaynutricionista.com te podemos ayudar a logarlo. Tu nutricionista no está sólo para ponerte un plan, está para ayudarte a tener unos hábitos saludables acompañándote en el proceso.

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