
Cada vez es más frecuente que personas cercanas a nuestro entorno nos comenten que quieren hacer dieta, o seas tú quién haya tomado el paso con el objetivo de perder unos kilos o mantener tu peso actual.
Esto no supone ningún problema, pero ¿qué pasa si se convierte en una obsesión? ¿qué ocurre si nos dedicamos a analizar cada cosa que comes de forma excesiva? ¿o si nuestro ánimo depende si conseguimos superar la tentación de comer algo que no deberías?
Existe una tendencia en aumento de personas qué se quejan qué comer se ha convertido en una tortura y que según ellos, no pueden comer cosas sabrosas porque quieren perder peso. Por eso es importante contar con la mentalidad adecuada para hacer dieta.
¿Cómo tener la mentalidad adecuada para empezar con una dieta?
El pensamiento a la hora de empezar una dieta suele venir condicionado por las diferentes creencias y pensamientos que están relacionados con la cultura de la dieta y como las personas se relacionan con tu cuerpo. Qué en algunos casos no se lleva de una forma saludable y limita y altera aspectos de nuestra vida.c
Todas estas creencias y pensamientos hacen que la persona adquiera conductas que van a ser nocivas para su estado anímico.
Algunas de las creencias y malos hábitos mentales que se suelen tener al hacer una dieta son:
- Pensamientos dicotómicos que dividen los alimentos en buenos y malos, que podemos comer o no
- Estar siempre contando las calorías diarias para que no sobrepasen un límite establecido
- Evitar interacciones sociales que no te permitan controlar lo que comes, como salir a comer
- Comer en un horario establecido, sin tener la sensación de hambre o saciedad
- Comer solo las comidas pensadas para ese día, o no querer preparar otro tipo de platos
- Crear una conducta de compensación, haciendo ejercicio en exceso, o no comiendo lo suficiente
- Vincular la pérdida de peso con la felicidad o el éxito
Las personas con esta mentalidad siempre acaban con un dilema, y es que tras haber conseguido con éxito hacer la dieta estricta, luego se permiten comer uno de sus alimentos ‘prohibidos’ como recompensa por el esfuerzo. Lo que luego causa una sensación de culpabilidad por haberse saltado sus normas autoimpuestas.
Esto llega a generar una sensación de ansiedad asociada a la comida y se entra en un bucle vicioso de:
PRIVACIÓN > ANSIEDAD > ATRACÓN > PRIVACIÓN
Que hace que nunca llegue a tener esa sensación de logro por hacer la dieta.
Este tipo de personas se definen con falta de voluntad y frustradas, porque relacionan seguir una dieta con un momento de responsabilidad en la que hay que seguir una orden establecido. Cualquier interferencia les afecta a su autoestima y provoca malestar por no seguir la dieta al pie de la letra.
Esto provoca una lucha interna entre la necesidad fisiológica de comer que tenemos a diario, con las reglas que se han impuesto a si mismos, que nos lleva a un profundo malestar que viven día a día.
¿Qué mentalidad se recomienda para hacer la dieta?
- Transforma el concepto de dieta de un objetivo para 'bajar de peso' a una forma de adquirir hábitos de alimentación saludables, sin necesidad de prohibir alimentos
- No te aisles de encuentros sociales
- Ponte pequeñas metas para cumplir, no caigas en el autoengaño del sacrificio y la restricción extrema. Puedes buscar la ayuda de un nutricionista profesional para guiarte
- No categorices la comida en buena o mala
- Realiza pequeñas acciones cada día que desafíen la creencia del sacrificio
- Practica la alimentación consciente para volver a disfrutar del momento de la comida
- Pide ayuda a un profesional en caso de que la dieta esté afectando a tu autoestima o carácter
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