Consejos para una dieta para deportistas equilibrada

Si queremos que una dieta para deportistas equlibrada y efectiva, hay que saber las necesidades únicas que tiene cada persona y el deporte que está practicando. Así que es necesario contactar tu nutricionista en Madrid para que te ayude con una dieta personalizada.

Si quieres bajar de peso, existen dos formas principales de hacerlo: dieta y deporte. No puedes tener una sin la otra. La mayoría de personas saben que si empiezas a practicar un deporte, también hay que cuidar la alimentación. El problema habitual es que basan su dieta en la típicas tablas de nutrición, o piden consejo a un familiar o conocido que haya hecho una dieta o abusan de los suplementos vitamínicos.

Si haces todo eso puedes llegar a perjudicar tu salud, cada persona es diferente y es necesario que contacten con dietistas en Madrid para lograr una dieta adecuada a las necesidades de cada persona. Sobre todo una dieta para un deportista es algo muy delicado que necesita de un profesional.

dieta equilibrada para deportistas

Leyendas de las dietas deportivas

Durante los últimos años se han ido estableciendo una serie de mitos erróneos sobre las dietas para deportistas, y que mucha gente acaba cayendo en ellos y se los creen. Te nombramos algunos, puedes preguntar el resto a nuestro dietista y nutricionista en Madrid.

Las proteínas son necesarias después de hacer ejercicio

¿Crees que después de hacer ejercicio de forma intensiva es necesario tomar tus proteínas? Pues te vamos a decir que quizá no sea los más recomendable. Como cualquier dietista deportivo en Madrid te puede decir, las células aumentan la capacidad de asimilación de nutrientes tras hacer ejercicio, por ello hay que equilibrar la toma de proteínas diarias.

Como decíamos antes, cada persona es diferente y en función de su genética va a tener diferente tolerancia a la ingesta de proteínas, que además debe variar en función del deporte que se vaya a realizar.

Carbohidratos igual a masa muscular

Si queremos desarrollar músculo mientras hacemos ejercicio, no hay otro alimento como la pasta. Pero, no basta solo con la pasta, debemos cubrir todas las necesidades nutricionales de nuestro cuerpo para desarrollar los músculos, no solo ir a por los carbohidratos.

Ya sabes algunos de los mitos de la dieta para deportistas, pregunta a nuestro equipo de Dietista y Nutricionista para saber más.

dieta deportiva equilibrada

Recomendaciones generales para la dieta

Si queremos comenzar con nuestra dieta deportiva, podemos llegar al punto óptimo siguiendo unas reglas generales a la hora de hacer la dieta deportiva. Perder peso, mejorar una marca o ganar masa en tus músculos no estará fuera de tu alcance si confías en nuestros dietistas deportivos en Madrid, que te ayudarán a llegar a tu objetivo.

  • Alimentos saludables y poco procesados para tu dieta
  • Equilibrio al consumir tus proteínas diarias
  • Bebe agua e hidrátate constantemente
  • Elige los nutrientes más adecuados para cada deporte

Ahora solo queda que contactar con nosotros y empeces con tu dieta deportiva personalizada. ¡No esperes más!

«Madrid Run The Night» o el objetivo cumplido…

El sábado se celebró la carrera nocturna » Madrid Run The Night by Sanitas» en el Hipódromo de la Zarzuela. Una carrera para todo tipo de corredores o aficionados a correr, porque para que nos vamos a engañar, yo no me considero corredora, por ahora.

La carrera se realizaba en arena, césped y asfalto y podías elegir entre hacer 5 km (1 vuelta al recorrido) ó 10 km ( 2 vueltas).  Por supuesto, para que me iba a conformar con hacer 5 km, no, yo elegí hacer los 10, haciéndome fuerte y pensando que esto iba a ser coser y cantar después de la San Silvestre y de haber continuado corriendo estos meses.

Llegamos pronto al Hipódromo dónde ya se escuchaba música y había ambiente festivo, salvo en el cielo, que hacía presagiar la peor de las tormentas. La lluvia no se hizo esperar. Aún quedaba media hora para el comienzo de la carrera pero empezó a llover de manera bastante fuerte.

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Cuando empezó la cuenta atrás de la salida ya estábamos todos empapados, y como decía Samanta Chocrón, (una periodista en zapatillas), «correr lloviendo vale doble».

Empecé fuerte, animada, a por todas. El primer tramo era en asfalto, ya se empezaban a formar charcos, y no quería pensar mucho como estaría el terreno de arena. No tardé en descubrirlo. Perdí rápidamente a Carlos, pero traté de concentrarme en mi ritmo, en no agotarme. Aunque difícil dado que soy bastante competitiva, conmigo misma puesto que me picaba con mi ritmo con la aplicación de Nike hasta que decidí darle la vuelta al móvil y dejar de verlo.

Llegué a la zona de arena, que ya no era arena sino un barrizal lleno de charcos. El agua se metía en las zapatillas sin saber ya si el barro estaba en el terreno o en el calzado. Llevaba sólo 3 km y ya estaba desesperada, no me creía que después de haber estado corriendo días atrás con más soltura me estuviese costando tanto. Pero soy cabezota así que continué, con mi música, con mis pensamientos y con mis ganas de superarme.

Cumplo las primera vuelta, bien, los 5 km ya los había hecho, y en ese momento pienso: «¿porque me he venido arriba y me he apuntado a 10?» No miento si digo que en ese momento me hubiese retirado. Los pies se me hundían en el barro, intentaba ir por los laterales tratando de buscar el terreno más duro, pero ni con esas.

Las piernas ya picaban, costaba sacarlas del barro, pero había cumplido la mitad del recorrido, tenía que concentrarme en no agotarme y seguir, aprovechar la única cuesta abajo para aumentar un poco el ritmo, arañar unos segundos a la anterior vuelta. Cuando entro de nuevo en el circuito pequeño veo que Mario, otro de mis amigos ya ha terminado esa vuelta y ya va a encarar el último kilometro. Eso me da fuerzas para pegar un empujón.

La última vuelta, vamos, ya queda poco, esto lo tenemos hecho. Cuando voy a encarar la última cuesta arriba, ya con charcos incluso dentro de la zapatillas, calada hasta los huesos.

Estoy cerca de la meta, pero las piernas no me responden, empiezo a frenarme. Echo de menos la llegada de la San Silvestre dónde todo el mundo te anima y tienes ese subidón final. Pero cuando ya no puedo más, saco fuerzas para acelerar y llegar cuanto antes a la meta.

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¡Y por fin la cruzo! Lo conseguí, acabe la carrera, muerta, pero la terminé. Acabé con la sensación de que este había sido el esfuerzo más grande que había hecho hasta ahora y la verdad pensando en que me había parecido dura, muy dura. Terminé en 1:08:57 , en un puesto 79 de 116 chicas en categoría femenina. Resultados que se pueden ver en la página de la carrera poniendo tu número de dorsal. Mucho más simpático el tiempo que me marca la carrera que el de la aplicación, claro que yo la conecté antes de pasar por el arco de salida. ( Esto lo aprendí de la San Silvestre ;-))

Así quedaron mis zapatillas 🙂

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Y esta era la cara que tenía después de haber acabado mi segunda carrera, la segunda y además, la segunda de 10 km. Como siempre digo, lo que me gusta de correr es la sensación de satisfacción que me queda después.

Y hasta aquí mi experiencia en esta carrera nocturna. Ahora a por la siguiente 🙂

 

 

 

 

EL AZÚCAR Y EL CORREDOR (I)

¿A qué llamamos “azúcar”?

La mejor forma de empezar a hablar del “azúcar” es definiendo y especificando a que nos referimos cuando hablamos de él en determinadas circunstancias y, sobretodo, cuando nos referimos al “azúcar” y el corredor.

El azúcar como tal, es la sacarosa que está formada por glucosa y fructosa, ese es el azúcar común, y suele provenir de la caña de azúcar o de la remolacha azucarera.

Los azúcares, son glúcidos con sabor dulce como son los monosacáridos, disacáridos y oligosacáridos, pero se suele usar, de forma incorrecta, también para nombrar todos los hidratos de carbono en general.

Con esto quiero recalcar que el azúcar es un tipo de hidrato de carbono, y que los hidratos de carbono al metabolizarse se digieren en forma de “hidratos de carbono sencillos o simples” y por eso, muchas veces generalizamos y hablamos de “azúcares”.

azucares

 

 

¿Cómo almacenamos los azúcares en nuestro organismo?

Una vez hemos absorbido los hidratos de carbono de los alimentos, son procesados en el hígado y es ahí donde la fructosa y sacarosa (otra forma de hidrato de carbono) son transformados en glucosa (azúcar o hidratos de carbono sencillo). Parte de la glucosa es enviada al torrente sanguíneo y parte es almacenada en forma de glucógeno para ser utilizada como energía.

El cuerpo almacena en forma de glucógeno en el hígado y en el músculo, siendo en este último dónde más cantidad se almacena.

Las reservas de glucógeno muscular son energía para los músculos, puesto que el glucógeno se descompone en glucosa dando la energía suficiente para que estos se contraigan.

¿Qué le aporta el azúcar al corredor?

Cuando nosotros corremos, la energía que utilizamos es la que proviene de los hidratos de carbono. Estos deben de estar siempre presentes en la dieta del corredor, y cuando hay carreras o entrenamientos fuertes o de larga distancia, debemos aumentar la presencia de azúcares e hidratos de carbono para conseguir unos buenos resultados.

Debemos de tener cuidado a la hora de tomarlos teniendo en cuenta la cantidad y el tipo.

Hay tres tipos principales: monosacáridos como la fructosa que se encuentra principalmente en las frutas y en la miel, la galactosa que está de la leche. Disacáridos como la sacarosa, azúcar común, que es una combinación de fructosa y glucosa o la lactosa que es el azúcar de la leche. Oligosacáridos que son los almidones.

Lo más importante es saber qué tipo de “azúcares” (hidratos de carbono) son adecuados en cada momento, es decir, cuales son los indicados antes del entrenamiento o carrera, cuales son buenos durante y cuales después del ejercicio para reponer los depósitos de glucógeno del organismo y así también recuperarnos.

Es importante saber cuándo tomarlo y cuáles son los adecuados en cada momento debido a que nuestro organismo no reacciona igual ante cada uno, y eso es porque pueden producir una elevación rápida de azúcar en sangre seguida de una bajada muy brusca que puede producir una hipoglucemia.