Beneficios de la fruta en el deporte

Desde que somos pequeños nos han intentado establecer el hábito de comer fruta. Lo recomendable sería comer de 2 a 4 frutas, en condiciones normales, al día.

Seguramente habrá muchos que se pasen en ese número y otros que no lleguen ni en una semana a alcanzar esa cantidad. Es peor no llegar que pasarse, pero ojo, como siempre, los excesos no son buenos, si quedándonos cortos podemos tener alguna carencia alimenticia, si nos pasamos podemos tener un exceso de fibra y de azúcares que pueden darnos malestar.

La fruta es un grupo de alimentos esencial en nuestra dieta puesto que influye en nuestra salud gracias a su contenido en vitaminas, minerales, fibra y sustancias antioxidantes (vitamina C, flavonoides, beta- carotenos, vitamina E, licopeno, entre otras). Junto con las verduras son casi la única fuente de vitamina C.

Las frutas tienen un papel importante en nuestra alimentación debido a sus propiedades nutritivas entre las que se encuentran:

–          Alto contenido en agua: gracias a esto ayuda a la eliminación de toxinas y a la hidratación de organismo

–          Son fuente casi exclusiva de vitamina C: sobretodo fresas, kiwi, cítricos, etc.

–          Alto contenido en fibra: ayuda a regular nuestro intestino y a evitar el estreñimiento.

–          Contiene antioxidantes naturales.

La fruta se puede clasificar, entre otras formas, por el índice glucémico. El índice glucémico es el tiempo que tarde el organismo en descomponer los azúcares de un determinado alimento, en glucosa y pasar a la sangre para luego ser usado como fuente de energía. La velocidad a la que se digieren los distintos componentes de los alimentos está relacionado con la cantidad de fibra y la composición del resto de los alimentos presentes en el estómago.

Dentro de las frutas tenemos aquellas que tienen un índice glucémico alto, cuya glucosa se asimilaría de manera rápida, y las de índice glucémico bajo, cuya glucosa tarda más en asimilarse y en llegar al torrente sanguíneo.

Es importante tener  claro cuándo debemos tomar fruta de alto índice glucémico y cuándo la de bajo índice glucémico a la hora de hacer ejercicio de alta intensidad.

En entrenamientos, lo mejor son las frutas de índice glucémico bajo puesto que sus azúcares son de lenta absorción y dan energía de forma más continuada y por un periodo de tiempo más largo. Dentro de este grupo tenemos las manzanas, las fresas, las uvas, las cerezas, las peras, pomelo, piña.

Una vez acabado el entrenamiento, para recuperar, lo bueno son las frutas de índice glucémico alto, nuestro organismo va a asimilar esos azúcares de forma rápida, teniendo un aporte de azúcar en sangre rápido que nos dará energía que será usada en el momento. Dentro de estas frutas están la naranja, plátano, mango, melón, sandía.

Ahora que llega el verano y estamos mucho más expuestos al sol, para evitar el envejecimiento celular y poder ayudar a nuestro organismo a luchar contra él, la fruta va a ser un gran comodín, gracias a, como hemos hablado antes, los antioxidantes que contiene.

Eso es importante en todos los tipos de ejercicios y deportes, pero en verano es aún mas beneficioso en los que se realizan al aire libre.

EL AZÚCAR Y EL CORREDOR (II)

dietas deportivas

De un tiempo a esta parte se habla mucho sobre el riesgo para la salud que puede ser consumir una elevada cantidad de azúcar en la dieta, tanto para un corredor como para una persona que no lo es.

En términos de nutrición hay que coger todo con pinzas puesto que en este campo no hay “verdad absoluta sino muchas verdades relativas” y si nos volvemos drásticos, prácticamente no comeríamos nada.

Se han realizado distintos estudios en los que se habla del riesgo de consumir una alta cantidad de azúcar en la dieta, pero cuando hablamos de azúcar, hablamos de sacarosa (glucosa + fructosa) que se añade a distintos para endulzarlos y como azúcar de mesa. Un estudio publicado en American Journal of Clinic Nutrition, «Dietary sugars and cardiometabolic risk: systematic review and meta-analyses of randomized controlled trials of the effects on blood pressure and lipids» concluyeron que el abuso de productos azucarados, entre ellos bebidas azucaradas, influía negativamente en los indicadores de riesgo cardiovascular como son los Triglicéridos, colesterol y presión arterial. Esto se debe a que el exceso de azúcar que el cuerpo no usa como energía lo guarda en forma de reserva grasa en el organismo.

Así mismo, en otro estudio publicado por The Journal of Nutrition, se recalcó el aumento del riesgo de padecer diabetes tipo 2 puesto que un exceso de consumo de azúcar está relacionado con resistencia a la insulina.

Si por el contrario hacemos un uso equilibrado de los hidratos de carbono sabiendo cuál va a ser la respuesta de nuestro organismo hacia ellos, no tendríamos problema.

Índice glucémico de los alimentos.

Como hemos hablado antes, la glucosa es un hidrato de carbono sencillo que se puede obtener de distintas formas puesto que el producto final del metabolismo de los hidratos de carbono va a ser ella.

La glucosa nos va a dar una energía rápida cuando realizamos ejercicio, si los hidratos de carbono que ingerimos son de rápida absorción, tendremos esa glucosa de forma muy rápida en el torrente sanguíneo.

El índice glucémico nos va a indicar la respuesta glucémica que tiene nuestro organismo frente a ese alimento que estamos ingiriendo. Es decir, el tiempo que tarda en llegar glucosa a la sangre una vez hemos ingerido ese alimento.

El corredor necesita energía, necesita hidratos de carbono en su alimentación porque le van a ayudar a tener sus reservar de glucógeno en nivel adecuado y van a favorecer el trabajo del músculo evitando que la fatiga aparezca de forma temprana.

Si nosotros vamos a salir a correr o entrenar pero poco tiempo, una hora más o menos, debemos tomar antes de entrenar alimentos de índice glucémico alto, como son los melocotones, los kiwis, el melón, albaricoques. Acompañando de algo de pavo o jamón york, incluso algún fruto seco.

Si por el contrario nos enfrentamos a una carrera o entrenamiento largo debemos ingerir alimentos con bajo índice glucémico como son la pasta, el arroz, lácteos, patata, pan integral, pan blanco. Y eso lo podemos combinar con proteína baja en grasa.

azucares

¿Debe consumir un corredor azúcar?

El azúcar de mesa, el azúcar de los dulces, no es esencial en la dieta del corredor. Lo que sí son esenciales son hidratos de carbono, incluyendo los monosacáridos como la glucosa y fructosa, los disacáridos como la sacarosa o los oligosacáridos como los almidones. Todos ellos al metabolizarse nos van a aportar glucosa que es la que alimenta, entre otros, a nuestro cerebro. Y aunque el azúcar de los dulces, el de mesa, no dejan de ser hidratos de carbono, es mejor tomarlos en momentos determinados.

¿Cuándo? Cuando estamos en una carrera, podemos tomar geles o “gominolas” que nos aportan el azúcar sencillo de forma rápida cuando notamos que nuestras fuerzas flaquean un poco. Pero no debemos olvidar que en las carreras, en lo avituallamientos, hay una variedad de alimentos entre los que pueden encontrarse fruta como el plátano, frutos secos, geles y geles. Todos ellos nos aportan glucosa de forma rápida sin tener que recurrir al azúcar común.

 

¿Qué alimentos consumir después de una carrera ricos en hidratos de carbono?

Después de una carrera es necesario reponer los depósitos de glucógeno gracias a la ingesta de hidratos de carbono” (azúcares, incorrectamente llamados).

Nada más terminar la carrera es conveniente ingerir pasta, arroz, zumos de frutas, fruta en sí, miel (yogur con miel, barritas con miel), tostada con pavo o j york o incluso con miel o mermelada, queso o productos lácteos.

Así mismo, aunque no hay que abusar puesto que todo exceso es malo, puedes permitirte la licencia de tomar dulces, pero sabiendo que puedes reponer de otra forma las reservas de glucógeno.

EL AZÚCAR Y EL CORREDOR (I)

¿A qué llamamos “azúcar”?

La mejor forma de empezar a hablar del “azúcar” es definiendo y especificando a que nos referimos cuando hablamos de él en determinadas circunstancias y, sobretodo, cuando nos referimos al “azúcar” y el corredor.

El azúcar como tal, es la sacarosa que está formada por glucosa y fructosa, ese es el azúcar común, y suele provenir de la caña de azúcar o de la remolacha azucarera.

Los azúcares, son glúcidos con sabor dulce como son los monosacáridos, disacáridos y oligosacáridos, pero se suele usar, de forma incorrecta, también para nombrar todos los hidratos de carbono en general.

Con esto quiero recalcar que el azúcar es un tipo de hidrato de carbono, y que los hidratos de carbono al metabolizarse se digieren en forma de “hidratos de carbono sencillos o simples” y por eso, muchas veces generalizamos y hablamos de “azúcares”.

azucares

 

 

¿Cómo almacenamos los azúcares en nuestro organismo?

Una vez hemos absorbido los hidratos de carbono de los alimentos, son procesados en el hígado y es ahí donde la fructosa y sacarosa (otra forma de hidrato de carbono) son transformados en glucosa (azúcar o hidratos de carbono sencillo). Parte de la glucosa es enviada al torrente sanguíneo y parte es almacenada en forma de glucógeno para ser utilizada como energía.

El cuerpo almacena en forma de glucógeno en el hígado y en el músculo, siendo en este último dónde más cantidad se almacena.

Las reservas de glucógeno muscular son energía para los músculos, puesto que el glucógeno se descompone en glucosa dando la energía suficiente para que estos se contraigan.

¿Qué le aporta el azúcar al corredor?

Cuando nosotros corremos, la energía que utilizamos es la que proviene de los hidratos de carbono. Estos deben de estar siempre presentes en la dieta del corredor, y cuando hay carreras o entrenamientos fuertes o de larga distancia, debemos aumentar la presencia de azúcares e hidratos de carbono para conseguir unos buenos resultados.

Debemos de tener cuidado a la hora de tomarlos teniendo en cuenta la cantidad y el tipo.

Hay tres tipos principales: monosacáridos como la fructosa que se encuentra principalmente en las frutas y en la miel, la galactosa que está de la leche. Disacáridos como la sacarosa, azúcar común, que es una combinación de fructosa y glucosa o la lactosa que es el azúcar de la leche. Oligosacáridos que son los almidones.

Lo más importante es saber qué tipo de “azúcares” (hidratos de carbono) son adecuados en cada momento, es decir, cuales son los indicados antes del entrenamiento o carrera, cuales son buenos durante y cuales después del ejercicio para reponer los depósitos de glucógeno del organismo y así también recuperarnos.

Es importante saber cuándo tomarlo y cuáles son los adecuados en cada momento debido a que nuestro organismo no reacciona igual ante cada uno, y eso es porque pueden producir una elevación rápida de azúcar en sangre seguida de una bajada muy brusca que puede producir una hipoglucemia.

Lomos de merluza con verduras

Y para hoy os sugerimos una receta fácil llena de antioxidantes que retrasan el envejecimiento celular, cuidan nuestra piel, nos aportan vitaminas, gracias a los pimientos y el tomate que incorpora esta receta.

La merluza es un pescado blanco, bajo en grasa, con lo  que es un comodín para una dieta de adelgazamiento. Espero que la probéis y os guste.

Merluza al horno con verduras

Ingredientes:

–          4 lomos de merluza

–          1 pimiento amarillo

–          1 cebolleta tierna

–          1 pimiento verde

–          1 tomate maduro

–          Aceite de oliva

–          Sésamo tostado

–          Perejil

–          ½ vaso vino blanco

–          1 vasito de caldo de pescado

Modo de elaboración:

–          Limpiamos bien los lomos de merluza.

–          Limpiamos y picamos en trozos muy pequeños las verduras, incluyendo la parte verde de la cebolleta y cortamos en cuadraditos los tomates.

–          Sofreímos con un poquito de aceite la cebolleta añadiendo, cuando esta esté cambiando de color, los pimientos y después de 5 minutos, añadimos el tomate.

–          Trituramos el perejil y con un poquito de aceite untamos los lomos de merluza con un pincel. Añadimos los lomos de merluza en la sartén con las verduras. Rociamos con un vaso de vino blanco, cuando empiece a cocer añadimos el caldo de pescado. Lo dejamos unos minutos más y listo para servir.

Receta: Tomates rellenos de queso philadelphia y pavo

En la consulta me encuentro muchos días con la misma frase: » no tengo ideas para platos sencillos y nuevos».

Cuando nos metemos en la rutina del día a día, del trabajo a casa, de casa al trabajo, no he hecho la compra, ¿que hago para cenar hoy, etc, se nos acaban las ideas y acabamos aburridos de comer siempre lo mismo. Hoy la entrada viene de la mano de una receta sencilla y a la vez completa y nutritiva que tanto niños como mayores podemos comer.

Tomates rellenos de queso philadelphia y pavo.

Ingredientes para 4 personas.

-4 tomates medianos maduros

– 150 gr de fiambre de pavo

-1/2 cebolla

– 6 granos de pimienta

– 1/4 de vaso de leche

– 1/2 cucharita de orégano

Modo de elaboración

– Partir los tomates 2 dedos por encima de la mitad y vaciamos su contenido y dejandolo separado para luego mezclarlo con el queso philadelphia.

El queso philadelphia lo rebajamos un poco, para que sea más cremoso, con leche, ya sea desnatada o semidesnatada, lo mezclamos con la pimienta, la cebolla picada en pequeñito, la pulpa del tomate y el orégano.

Una vez tengamos la mezcla más o menos homogénea, añadimos el pavo y rellenamos los tomates.

Podemos servirlos fríos o bien, hornearlos un poco para que estén templados.

Es una receta fácil, completa, baja en grasa pero que incorpora nutrientes y minerales esenciales como es el calcio presente en el queso y en el tomate, antioxidantes presentes en el tomate, proteína animal baja en grasa que contiene el pavo y múltiples vitaminas.

Es un plato completo que puede usarse de platgo único para la cena o como un primer plato. Incluso podemos usar los tomatitos cherry y usarlo como un aperitivo sano y con bajo contenido calórico si usamos tanto el queso como la leche desnatada.

¿Os animáis a probarlo?

Mañana en el blog: Merluza al horno con verduritas 🙂

 

 

Y de nuevo Diciembre ya está aquí…

Ahora que llegan las  fechas navideñas dónde parece que el mundo se va acabar y quedamos con todos los amigos, incluso a los que vemos a diario, para brindar, celebrar, despedir el año, comentar los buenos propósitos para el año que viene. En esas comidas o cenas, se cometen excesos, excesos de alcohol, mucho más copiosas que en el día a día, y si no se controlan, luego viene enero con las rebajas y las prisas por bajar los kilos que hemos cogido, por retomar nuestra rutina de entrenamiento y vida sana.

Todos somos conscientes que en estas fechas es difícil en cuanto a tema de nutrición se refiere pero debemos tratar de seguir con una dieta variada y equilibrada aunque en los días clave hagamos algún exceso. Si nos descontrolamos mucho en cuanto a alimentación se refiere, podemos aumentar la actividad física para compensar esos excesos que nos hemos permitido.

¿Debemos seguir con la regla de las 5 comidas?

En la mayoría de las ocasiones, muchos de nosotros pensamos que para compensar los excesos de la cena de nochebuena o la comida de navidad, debemos saltarnos comida. Y eso es lo primero que debemos quitarnos de la cabeza. Debemos seguir con las 4-5 comidas de forma que cuando nos sentemos en la mesa no estemos tan ansiosos por comer y somos más capaces controlarnos de alguna forma, y aunque comamos lo que hay en la mesa que no sea como si no hubiese un mañana. Es mejor comer algo que no engorde mucho que saltarte comidas. Si comes algo, ya haces que el organismo tenga que trabajar para digerir y absorber lo que nos aportan esos alimentos, y ya tienes algo de gasto de energía de más, mientras que si te saltas esa comida, no vas a adelgazar o compensar más.

El agua, la gran olvidada.

Es importante seguir bebiendo el agua, que es una de las grandes olvidadas en estos días. No debemos de olvidar que normalmente necesitamos unos dos litros de agua sin contar toda la que necesitamos para llegar bien hidratados tanto al entrenamiento como a la carrera. En estos días algo de alcohol para brindar se toma, y sino algún refresco demás, y ellos, aparte de sus características, suelen causarnos retención de líquido y eso, para controlarlo de manera sana y sin recurrir a pastillas, lo controlamos bebiendo agua y en su defecto alguna infusión.

¿Con qué alimentos podemos compensar esos excesos?

Los días que tenemos libres tanto comida como cena, o en su defecto, los días que tenemos comidas o cenas debemos tratar de controlarnos y para ello hay alimentos y formas de cocinar que nos ayudan a compensar:

–          Frutas y verduras: Salvo que tengamos algún tipo de patología o tomemos alguna medicación especial, que en ese caso debemos hablar con nuestro médico, lo ideal es elegir verduras de hoja verde debido a su alto contenido en fibra y que son más diuréticos: espinacas, acelgas, repollo, rúcula, lechuga y brócoli. Otras verduras diuréticas son los espárragos, las alcachofas y el apio.

De frutas: los kiwis, manzanas, peras, naranjas y piña son ideales para estos días debido a su alto contenido en fibra y ser diuréticas y ayudarnos con la posible retención de líquidos.

–          Las legumbres. En estos días no conviene abusar de ellas, pero si podemos incluirlas en nuestra alimentación siempre que sean cocinadas con poca grasa.

–          Sin que nos olvide, porque es de lo más importante, debemos tener muy en cuenta la forma de cocinar, dejando de lado los fritos y las salsas para sustituirlos por los alimentos a la plancha o cocidos, al horno o en papillote, bajando así su contenido en grasa. Acompañándolos con verduras o ensalada o incluso patata cocida.

–          Debemos intentar lo antes posible volver a nuestra rutina diaria de las 5 comidas, no saltarse ninguna comida y huir de las dietas milagro.

Lo más importante ser consciente de que si nos excedemos luego hay que quemarlo y compensar con la comida que sino, luego viene enero con las rebajas y a ver con que ganas nos quitamos esos kilillos de más.