VERDADES Y MITOS SOBRE LA GRASA Y EL EJERCICIO

Hoy tenemos la suerte de contar con una entrada muy interesante en la que Pedro Luis Huerta, entrenador del Club deportivo Metropolitan, nos aclara ciertos interrogantes sobre qué ejercicio influye más en la pérdida de grasa.

Pedro Luis Huerta

 

Muchas veces nos habremos hecho a nosotros mismos los siguientes interrogantes: ¿por qué no pierdo grasa si hago mucho cardio?¿ Por qué perder el tiempo en hacer entrenamiento de fuerza  si lo que quiero es bajar de peso y quitarme el «flotador» ¿ Por qué bajo de peso pero me cuesta bajar mi porcentaje de grasa? 

A continuación vamos a desterrar mitos relacionados con este tema, que cualquiera de nuestros dietistas deportivos en Madrid podrán ayudarte.

Entrenamiento cardiovascular y entrenamiento de fuerza.

Ejercicio cardiovascularEl entrenamiento cardiovascular prolongado a una intensidad media-baja (de 40 a 60 min) sólo es efectivo si lo acompañamos de un buen entrenamiento previo de fuerza. La única realización del primero va a provocar una disminución de nuestro metabolismo basal (número de calorías que mi cuerpo consume en reposo) y una bajada importante del tanto por ciento de nuestra masa muscular corporal.

Importancia de una buena alimentación en la pérdida de grasa.

En cualquier de nuestras clínicas de adelgazamiento en Madrid podemos decierte que pasar hambre nunca va a ser sinónimo de pérdida de grasa corporal, es más, consumir ciertos alimentos favorece esta pérdida de grasa en nuestro cuerpo. Las famosas dietas milagro van a provocar en mi organismo un efecto rebote muy dañino para él.

La realización de un buen entrenamiento de fuerza es la clave para mantener activo nuestro metabolismo, generar nueva masa muscular que se ¨coma¨ la grasa y de este modo nunca convertirnos en una persona ¨sedentaria¨.

Resumiendo, sí sólo realizamos entrenamiento cardiovascular acabaremos siendo personas delgadas, con un metabolismo muy lento y con un porcentaje de masa muscular extremadamente bajo. Haz un buen trabajo de fuerza, eso es lo que marca la diferencia y sigue los consejos de nuestros dietistas en Madrid.

Pedro Luis Huerta, entrenador personal del Club Metropolitan

Dieta Paleolítica

Uno de los temas más comentados en los distintos círculos de la sociedad en cuanto a alimentación es la dieta paleolítica. Seguramente todos los que lean estas líneas habrán escuchado hablar de ella, tanto de forma positiva como de forma negativa.

Se vuelve a poner de moda y a escucharse en todos los ámbitos de la nutrición en un tiempo en el que parece que hay una guerra fría en contra de los hidratos de carbono, sin diferenciar entre ellos. Pero quiero que quede claro que la voy a desgranar desde un punto objetivo y viendo los posibles pros y contras de lo que a día de hoy entendemos con paleodieta o Dieta del hombre de las cavernas.

¿En qué consiste la dieta paleolítica?

Aunque se ha puesto más de moda desde hace relativamente poco, esta dieta nació hace más de 25 años en Estados Unidos. Esta dieta se basa en una alimentación compuesta por alimentos parecidos a los que tomaban nuestros antepasados en el paleolítico. Podemos imaginarnos al hombre paleolítico comiendo animales que cazaba y frutas que les daba la naturaleza. Se puede considerar como una dieta altamente proteíca y con un consumo adecuado de frutas y verduras. Pero su base fundamental es el consumo de proteína.

Se basa en el consumo de alimentos, que según sus defensores, hemos evolucionado para digerir como son la carne, el pescado, frutas, verduras, frutos secos, raíces y evitar al máximo las legumbres, aceites procesados, sal, azúcares sencillos, y granos. Al aumentar el consumo de frutas y verduras aumentamos el consumo de fibra, pero es importante tener claras las bases, puesto que se tiene a aumentar en exceso el consumo de proteínas.

Excluye todos los alimentos que surgieron en nuestra dieta después de la evolución de la agricultura y ganadería.

Uno de los argumentos que nos dan es que la dieta que seguían nuestros antepasados era más sana y no sufrían enfermedades como la diabetes Mellitus, apendicitis, diverticulitis, cáncer de colon, hipertensión arterial, entre otras. Y aquí viene una de las primeras cosas que yo pongo en duda, ¿Cómo sabemos que no las sufrían? Teniendo en cuenta que en aquella época no se investigaba, la esperanza de vida raramente superaba los 30 años por lo tanto no daba tiempo a que se desarrollaran esas enfermedades. Y cabe destacar que en esa época, hacían mucho más ejercicio simplemente por el hecho de tener que cazar y recolectar para poder comer.

Ahí está una de las bases para una buena salud: EJERCICIO.

Intenta ser una dieta balanceada que incorpore los 3 pilares fundamentales de la nutrición:

  • Hidratos de carbono
  • Grasas
  • Proteínas

Los hidratos de carbono los sacan de la fruta y verdura pero ahí tenemos el primer problema sobre todo para los deportistas y es que se necesitan tanto hidratos de carbono sencillos como complejos y la mejor fuente van a ser los cereales que en esta dieta, tanto si son enteros o procesados están totalmente prohibidos.

Es cierto que las frutas y verduras contienen hidratos de carbono, las frutas sobretodo son una buena fuente de fructosa aparte de incorporar gracias a su consumo, múltiples vitaminas, pero podemos quedarnos cortos.

¿Qué alimentos recomiendan en esta dieta?

La base fundamental de esta dieta es el consumo de alimentos frescos y predominan:

  • Carnes magras, caldos de huesos de animales ( bueno para el colágeno)
  • Pescados
  • Vegetales y frutas
  • Grasas como la del aceite de coco, aguacate, etc.
  • Alimentos y bebidas fermentadas naturalmente.
  • pescado

¿Es buena este tipo de dieta en los deportistas?

Este tipo de dieta tiene sin duda beneficios en general como es que te animan a consumir alimentos frescos, que evites los azúcares sencillos, reduzcas el consumo de sal y que trates de sustituir, por ejemplo, la mantequilla por aceite de oliva.

En el caso de los deportistas, y en concreto de los corredores, esta dieta es buena a la hora de la recuperación muscular puesto que aporta una alta cantidad de aminoácidos de cadena ramificada.

El alto contenido de fruta y verduras hace que nutrientes con las vitaminas y minerales estén presentes y nos ayuden a mantener una buena salud.

Pero aquí viene una de las primeras cosas por las cuales no es adecuada una dieta paleolítica para un deportista y es que el consumo exclusivo de raíces, frutas, verduras, frutos secos, carnes magras y pescados no son suficiente para la correcta preparación y recuperación del músculo del corredor. Por eso, es importante incorporar en la dieta del corredor alimentos “no paleolíticos”.

Si nos paramos a buscar las adaptaciones de la dieta paleolítica para los deportistas vemos que incorporan una serie de alimentos “no paleolíticos” como son las bebidas isotónicas, geles, glucosa, galletas, barritas entre otros, además de un alto número de alimentos paleolíticos. Por tanto incorporan también alimentos ricos en hidratos de carbono de alto índice glucémico.

Por supuesto que suscribo y apoyo la recomendación de consumir alimentos no procesados, intentar consumir los cereales integrales aumentando así el contenido de fibra.

Como siempre digo y recalco, en la alimentación no hay alimentos buenos y malos, sólo tenemos que saber cómo y cuándo comerlos. Se tratan de que los tres pilares esenciales de nuestra alimentación estén en concordancia y debemos tener claro que una dieta paleolítica clásica si resulta restrictiva e insuficiente tanto para el corredor como para cualquier deportista que tiene un gasto superior.

 

 

Zumba, aerolatino…¿Quién piensa que no puede ser una fiesta hacer ejercicio?

Todos somos conscientes que una dieta siempre debe ir acompañada de ejercicio. Muchos de nosotros lo tomamos, a veces, como una obligación y siempre retrasamos el momento de hacerlo. Puede que sea el ritmo de trabajo, la vida sedentaria, la falta de afición por cualquier tipo de deporte o simplemente que no encontramos el ejercicio que nos motive. Ahí está la clave, encontrar un tipo de ejercicio que nos guste, nos motive y nos anime y practicarlo siempre con la frecuencia que podamos mantener constante durante el tiempo.

Hoy me gustaría hablaros un poco de un ejercicio que ya está muy de moda y es la «Zumba». La zumba es de origen colombiano y realmente es un término que proviene del término «rumba». Es una disciplina de fitness que se caracteriza por mezclar ritmos latinos como pueden ser la samba, cumbia, merengue, salsa y reggaeton con rutinas aeróbicas. En este tipo de clase, bien hecha, se pueden llegar a quemar entre 800 y 900 kcal. Ayuda a mantener un cuerpo saludable y aumenta la flexibilidad así como a mantener un buen estado de ánimo.
Una clase de zumba es una sucesión de canciones que completan los 60 minutos que dura la sesión, se marcan pasos coreografiados que según avancen las sesiones se complican un poco y se sube la intensidad.
La zumba implica un entrenamiento cardiovascular moderado, ayuda a quemar grasa y mantener o bajar el peso corporal y es apto para todo tipo de públicos. Eso si, es cierto que requiere coordinación, pero aunque se tenga una buena coordinación se puede seguir la clase.

Desde que probé clase de aerolatino y zumba, me he vuelto adicta. Es cierto que tengo un profesor que hace muy divertidas las clases y que te hace que estes con una sonrisa siempre y salgas con muy buen humor de la clase aunque hayas tenido mal día. A mi, en particular, me encanta bailar y más si es baile latino y en estas clases he encontrado una actividad física que me motiva y que estoy deseando que llegue el día de clase para ir.

Ya sabéis, si os gusta el baile y queréis hacer un buen ejercicio, no lo dudéis, probar una clase de Zumba o de aerolatino, al grito de: » que se muevan las palmeras pero que no se caigan los cocos» empieza la clase, os dejo hasta el próximo post.

Curiosidades de nuestro comportamiento con el ejercicio estando a dieta.

Cuando llega el buen tiempo a muchos nos entran las prisas, y digo «nos» porque me incluyo, y queremos hacer dieta y todo el ejercicio que no hemos hecho durante el año. La primera pregunta que me hacéis cuando venís a la consulta es: » ¿ y ejercicio?» Mi respuesta siempre es clara, » el ejercicio es fundamental para una vida sana, ahora, no por estar a dieta te vuelvas loco a hacer ejercicio para quemar y luego, una vez hayas acabado la dieta lo dejes».

¿Porque digo eso? Simplemente porque cuando empezamos una dieta, empezamos con muchas ganas y deseando que dure lo menos posible en la mayoría de los casos. Incluso a veces con la excusa del ejercicio nos permitimos licencias dentro de la dieta que hacen que esta no tenga buenos resultados!

Vayamos por partes, hablemos primero del ejercicio y lo que conviene hacer para bajar de peso y mantenerlo y luego de las múltiples licencias que nos permitimos al hacer más deporte.

Existen dos tipos de ejercicios, ejercicio aeróbico y ejercicio anaeróbico (musculación). Normalmente todos los ejercicios tienen una mezcla de ambos pero siempre predomina uno sobre el otro. Para bajar de peso lo ideal es el ejercicio aeróbico que es el que va a tirar de la grasa como fuente energía quemándola. Dentro del ejercicio aeróbico tenemos los de alta intensidad como puede ser el paddle, rugby, entre otros y que necesitan mas esfuerzo muscular. Y luego está el ejercicio de baja intensidad como es la natación, ciclismo o footing que tienen menos  esfuerzo muscular. El más recomendado para bajar de peso es el de baja intensidad teniendo en cuenta que es dónde menos van a sufrir las articulaciones si llevamos mucho tiempo sin hacer deporte. Siempre es importante que hables con un entrenador si vas al gimnasio para que te indique a que ritmo cardiaco debes llegar, que ejercicio te va a ayudar mas, etc.

Respecto a que comer si hemos empezado a hacer ejercicio para bajar de peso, es decir, un ejercicio de no muy alto rendimiento, tenemos que pensar que lo que queremos como resultado a parte de tonificar, es tener un mayor gasto energético, con lo cuál ahí no tendríamos que incluir más calorías en la dieta.  Si hacemos correctamente las 5 comidas diarias, y vamos al gimnasio en esos intervalos, no habría porque añadir algo más, aunque si hemos comido a las 2, no hemos merendado y vamos al gimnasio a las 7, no estaría de más tomarse una fruta o yogur desnatado después del ejercicio o bien tomarla justo antes de  hacerlo. Durante el ejercicio y después del mismo es muy importante la hidratación.

Respecto a las licencias que nos permitimos cuando hacemos ejercicio y estamos a dieta, deberíamos evitarlas. Muchas veces después del ejercicio nos sentimos mas ligeros y muchas veces creemos que hemos quemado tanto que podemos darnos un capricho, y ahí vienen las decepciones cuando nos subimos a la báscula pensando que TODO lo hemos hecho bien y resulta que por ese capricho después del ejercicio no perdemos todo lo que esperamos.

Así que, tenemos que ser francos con nosotros mismos y no sólo hacer el ejercicio duerante una época determinada, sino tomarlo como rutina, un ritmo que podamos seguir, no el «matarnos» a hacer ejercicio durante la dieta y luego olvidarnos en el manteniemiento.