Diferencia entre perder peso y perder grasa

Este tema es interesante y es algo que explico cada vez que un paciente se sube a la báscula.
Para saber si estamos perdiendo bien y la dieta tiene un efecto satisfactorio tenemos distintas medidas que nos ayudarán entre las que están: la medida del volúmen (medimos con el metro), los pliegues, el peso.

De los que menos me preocupen, aunque sea una paradoja, es el peso. El peso lo forman: los huesos, líquido, músculo, órganos, grasa, etc. De todo, lo que menos «pesa» es la grasa que a su vez, es lo que más abulta.
Cuando tenemos una bajada muy rápida de peso, probablemente estemos perdiendo agua, masa muscular y menos grasa. «Si te saltas comidas, no haces dieta equilibrada y no respetas las 5 comidas, perderás más líquido y masa muscular que masa grasa».

Cuando por el contrario haces una dieta equilibrada establecida por un nutricionista en Madrid, baja en grasa, respetando las 5 comidas, incluyendo tanto hidratos de carbono como proteína, perderás sobretodo volumen y nuestro indicador será la ropa. La grasa abulta más de lo que pesa.

¿Con qué tipo de dietas tenemos más pérdida de masa muscular y más efecto rebote?

Dietas restrictivas

. Organismo se pone en modo ahorro
. Baja el metabolismo basal
. Se engordan más kilos que los perdidos
. Se usa masa muscular para obtención de energía protegiendo la grasa
Diferencia entre perder peso y perder grasa

¿ Cómo conseguiremos un efecto duradero?

. Estableciendo unos correctos hábitos de vida
. Dietas bajas en grasa pero equilibradas
. Se protege el músculo gracias al consumo equilibrado de proteínas.
. Se acelera el metabolismo basal con las dietas bajas en grasa pero no restrictivas.

Las dietas restrictivas tienen como consecuencia:

. Mayor perdida de músculo que grasa
. Menos fuerza
. Musculatura débil
. Suele ocurrir sobre todo con dietas “milagro”

Dietas bajas en grasa

Las dietas bajas en grasa:
. Correcta pérdida de grasa sin pérdida de músculo
. Mayor energía y fuerza para actividad deportiva.
. Correcto funcionamiento del organismo.

Ya sabes la diferencia entre perder peso y perder grasa, ahora solo queda que contactes nuestras clínicas para adelgazar en Madrid y empezar con tu dieta baja en grasa. ¡Descubre la mejor dieta para bajar de peso!

Chucherías, ¿son buenas para los niños?

El mundo de las “chuches” es siempre motivo de discusión entre padres e hijos. ¿Dónde debemos poner el límite? ¿ Debemos prohibirlas tajantemente? ¿Usarlas como premio o castigo? Descubre los pensamientos sobre este tema de un nutricionista en Madrid.

Sobre este tema podemos estar horas y horas debatiendo y formulando preguntas, pero seamos realistas, son los propios padres o abuelos los que introducen al niño en el mundo de las gominolas, o porque negarlo, la propia sociedad. Cuantos de vuestros hijos, sobrinos no van al parque o están en el jardín y aparecen con unos gusanitos o unas “chuches” que les ha dado otro niño, o incluso nosotros mismos. No es fácil decir “no”, sobre todo cuando la mayoría de los niños de su alrededor tienen una chuchería en la mano. No es tanto el prohibirlas, pues las tienen a mano, pero si marcarles unos límites.

Las “chuches” están hechas a base de azúcares sencillos junto con otros ingredientes como son los saborizantes, colorantes, gelificantes y aditivos acidulante, espesantes o potenciadores del sabor. Son productos con un alto contenido calórico, que lo que aportan son kilocalorías vacías, es decir que no tienen nutrientes. Para hacernos una idea, 100 gr de chucherías aportan unas 360 calorías. Un consumo elevado de este tipo de sustancias puede contribuir en que aparezcan alteraciones del metabolismo del azúcar y contribuir a la obesidad infantil. Y aquí podemos puntualizar que tampoco es mejor darles las golosinas sin azúcar pues llevan sorbitol que en altas cantidades pueden tener un efecto laxante y pueden producir gases.

Cuanto más tarde hagan su aparición en la vida del niño, mejor, siempre intentar evitar su consumo antes de los 3 años, puesto que es más fácil que se atraganten.

azucares

Consejos para un consumo saludable de chucherías.

  1. Una buena forma de limitar el consumo es pactar el número de chucherías que puede tomar a la semana dejando claro que puede ser un día a la semana, una ocasión especial como puede ser un cumpleaños. Y una vez alcanzado el número pactado, que sepan que no hay más.
  2. Evitar el picoteo continúo, los niños deben respetar las horas de las comidas, adaptarse a una rutina y unos horarios.
  3. Intentar intercalar las chuches con frutos secos (estos últimos cuando el niño haya cumplido mínimo 3 años.

No debemos olvidar que los niños son niños, y que limitando el consumo, si pueden tomar de vez en cuando chuches intentando elegir las más sanas. Solicita los servicios de un nutricionista para niños en Madrid y mantener su salud.

Gelatina

Beneficios de la fruta en el deporte

Desde que somos pequeños nos han intentado establecer el hábito de comer fruta. Lo recomendable sería comer de 2 a 4 frutas, en condiciones normales, al día.

Seguramente habrá muchos que se pasen en ese número y otros que no lleguen ni en una semana a alcanzar esa cantidad. Es peor no llegar que pasarse, pero ojo, como siempre, los excesos no son buenos, si quedándonos cortos podemos tener alguna carencia alimenticia, si nos pasamos podemos tener un exceso de fibra y de azúcares que pueden darnos malestar.

La fruta es un grupo de alimentos esencial en nuestra dieta puesto que influye en nuestra salud gracias a su contenido en vitaminas, minerales, fibra y sustancias antioxidantes (vitamina C, flavonoides, beta- carotenos, vitamina E, licopeno, entre otras). Junto con las verduras son casi la única fuente de vitamina C.

Las frutas tienen un papel importante en nuestra alimentación debido a sus propiedades nutritivas entre las que se encuentran:

–          Alto contenido en agua: gracias a esto ayuda a la eliminación de toxinas y a la hidratación de organismo

–          Son fuente casi exclusiva de vitamina C: sobretodo fresas, kiwi, cítricos, etc.

–          Alto contenido en fibra: ayuda a regular nuestro intestino y a evitar el estreñimiento.

–          Contiene antioxidantes naturales.

La fruta se puede clasificar, entre otras formas, por el índice glucémico. El índice glucémico es el tiempo que tarde el organismo en descomponer los azúcares de un determinado alimento, en glucosa y pasar a la sangre para luego ser usado como fuente de energía. La velocidad a la que se digieren los distintos componentes de los alimentos está relacionado con la cantidad de fibra y la composición del resto de los alimentos presentes en el estómago.

Dentro de las frutas tenemos aquellas que tienen un índice glucémico alto, cuya glucosa se asimilaría de manera rápida, y las de índice glucémico bajo, cuya glucosa tarda más en asimilarse y en llegar al torrente sanguíneo.

Es importante tener  claro cuándo debemos tomar fruta de alto índice glucémico y cuándo la de bajo índice glucémico a la hora de hacer ejercicio de alta intensidad.

En entrenamientos, lo mejor son las frutas de índice glucémico bajo puesto que sus azúcares son de lenta absorción y dan energía de forma más continuada y por un periodo de tiempo más largo. Dentro de este grupo tenemos las manzanas, las fresas, las uvas, las cerezas, las peras, pomelo, piña.

Una vez acabado el entrenamiento, para recuperar, lo bueno son las frutas de índice glucémico alto, nuestro organismo va a asimilar esos azúcares de forma rápida, teniendo un aporte de azúcar en sangre rápido que nos dará energía que será usada en el momento. Dentro de estas frutas están la naranja, plátano, mango, melón, sandía.

Ahora que llega el verano y estamos mucho más expuestos al sol, para evitar el envejecimiento celular y poder ayudar a nuestro organismo a luchar contra él, la fruta va a ser un gran comodín, gracias a, como hemos hablado antes, los antioxidantes que contiene.

Eso es importante en todos los tipos de ejercicios y deportes, pero en verano es aún mas beneficioso en los que se realizan al aire libre.

EL AZÚCAR Y EL CORREDOR (II)

dietas deportivas

De un tiempo a esta parte se habla mucho sobre el riesgo para la salud que puede ser consumir una elevada cantidad de azúcar en la dieta, tanto para un corredor como para una persona que no lo es.

En términos de nutrición hay que coger todo con pinzas puesto que en este campo no hay “verdad absoluta sino muchas verdades relativas” y si nos volvemos drásticos, prácticamente no comeríamos nada.

Se han realizado distintos estudios en los que se habla del riesgo de consumir una alta cantidad de azúcar en la dieta, pero cuando hablamos de azúcar, hablamos de sacarosa (glucosa + fructosa) que se añade a distintos para endulzarlos y como azúcar de mesa. Un estudio publicado en American Journal of Clinic Nutrition, «Dietary sugars and cardiometabolic risk: systematic review and meta-analyses of randomized controlled trials of the effects on blood pressure and lipids» concluyeron que el abuso de productos azucarados, entre ellos bebidas azucaradas, influía negativamente en los indicadores de riesgo cardiovascular como son los Triglicéridos, colesterol y presión arterial. Esto se debe a que el exceso de azúcar que el cuerpo no usa como energía lo guarda en forma de reserva grasa en el organismo.

Así mismo, en otro estudio publicado por The Journal of Nutrition, se recalcó el aumento del riesgo de padecer diabetes tipo 2 puesto que un exceso de consumo de azúcar está relacionado con resistencia a la insulina.

Si por el contrario hacemos un uso equilibrado de los hidratos de carbono sabiendo cuál va a ser la respuesta de nuestro organismo hacia ellos, no tendríamos problema.

Índice glucémico de los alimentos.

Como hemos hablado antes, la glucosa es un hidrato de carbono sencillo que se puede obtener de distintas formas puesto que el producto final del metabolismo de los hidratos de carbono va a ser ella.

La glucosa nos va a dar una energía rápida cuando realizamos ejercicio, si los hidratos de carbono que ingerimos son de rápida absorción, tendremos esa glucosa de forma muy rápida en el torrente sanguíneo.

El índice glucémico nos va a indicar la respuesta glucémica que tiene nuestro organismo frente a ese alimento que estamos ingiriendo. Es decir, el tiempo que tarda en llegar glucosa a la sangre una vez hemos ingerido ese alimento.

El corredor necesita energía, necesita hidratos de carbono en su alimentación porque le van a ayudar a tener sus reservar de glucógeno en nivel adecuado y van a favorecer el trabajo del músculo evitando que la fatiga aparezca de forma temprana.

Si nosotros vamos a salir a correr o entrenar pero poco tiempo, una hora más o menos, debemos tomar antes de entrenar alimentos de índice glucémico alto, como son los melocotones, los kiwis, el melón, albaricoques. Acompañando de algo de pavo o jamón york, incluso algún fruto seco.

Si por el contrario nos enfrentamos a una carrera o entrenamiento largo debemos ingerir alimentos con bajo índice glucémico como son la pasta, el arroz, lácteos, patata, pan integral, pan blanco. Y eso lo podemos combinar con proteína baja en grasa.

azucares

¿Debe consumir un corredor azúcar?

El azúcar de mesa, el azúcar de los dulces, no es esencial en la dieta del corredor. Lo que sí son esenciales son hidratos de carbono, incluyendo los monosacáridos como la glucosa y fructosa, los disacáridos como la sacarosa o los oligosacáridos como los almidones. Todos ellos al metabolizarse nos van a aportar glucosa que es la que alimenta, entre otros, a nuestro cerebro. Y aunque el azúcar de los dulces, el de mesa, no dejan de ser hidratos de carbono, es mejor tomarlos en momentos determinados.

¿Cuándo? Cuando estamos en una carrera, podemos tomar geles o “gominolas” que nos aportan el azúcar sencillo de forma rápida cuando notamos que nuestras fuerzas flaquean un poco. Pero no debemos olvidar que en las carreras, en lo avituallamientos, hay una variedad de alimentos entre los que pueden encontrarse fruta como el plátano, frutos secos, geles y geles. Todos ellos nos aportan glucosa de forma rápida sin tener que recurrir al azúcar común.

 

¿Qué alimentos consumir después de una carrera ricos en hidratos de carbono?

Después de una carrera es necesario reponer los depósitos de glucógeno gracias a la ingesta de hidratos de carbono” (azúcares, incorrectamente llamados).

Nada más terminar la carrera es conveniente ingerir pasta, arroz, zumos de frutas, fruta en sí, miel (yogur con miel, barritas con miel), tostada con pavo o j york o incluso con miel o mermelada, queso o productos lácteos.

Así mismo, aunque no hay que abusar puesto que todo exceso es malo, puedes permitirte la licencia de tomar dulces, pero sabiendo que puedes reponer de otra forma las reservas de glucógeno.

Corredores. Importancia de una buena hidratación.

La hidratación juega un papel muy importante en la rutina de un corredor tanto en el día a día como en el día de la carrera. Es clave para obtener unos buenos resultados y para no llevarnos ningún susto.

Si retrocedemos 100 años atrás, se defendía la teoría de que beber y comer durante una carrera no era bueno, pero después de muchos estudios realizados desde aquellos años y que aún se realizan a día de hoy, se ha demostrado que no solo es necesario una buena hidratación antes y durante la carrera, sino que además es necesaria.

Los días antes de la carrera es importante beber bastante líquido para estar bien hidratado, nunca hay que hacerlo en exceso, si lo hacemos podemos conseguir el efecto contrario al que queremos, podemos sufrir una hiponatremia, que es una pérdida de minerales por la orina que es peligroso para la salud. Es decir, podemos perder minerales como son el sodio o potasio que son esenciales para nuestro organismo. Depende de la sudoración y ejercicio, pero en principio, agua, no deberíamos beber más de 4 litros al día aproximadamente. También podemos mantener una buena hidratación previa a la carrera combinando el agua con una dieta rica en frutas y verduras que tienen un alto contenido en agua y eso no ayuda a mantener el equilibrio hídrico de nuestro cuerpo y a no tener que enguachinarnos y no correr el riesgo de tener una “hiponatremia” (perdida de minerales) por un exceso de agua.

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Beber antes de la carrera.

El día de la carrera, el objetivo de la hidratación pre-ejercicio es conseguir que el corredor este bien hidratado para que así tenga un buen rendimiento físico y muscular y eso le ayude a tener un buen resultado. El corredor siempre debe tener en cuenta el tiempo en que bebe antes de la carrera.  Es bueno beber agua con la suficiente antelación para que al comenzar la carrera la vejiga no esté llena puesto que eso es un trastorno sobre todo en el caso de las mujeres.

Beber durante la carrera.

Durante la carrera, hay distintos puntos de avituallamiento dónde podremos hidratarnos, o incluso podemos llevar nosotros alguna botella que no sea muy molesta, pero muy importante no esperar a tener sed porque entonces, en ese momento ya comenzamos a estar deshidratados y eso puede hacernos que incluso tengamos que abandonar la carrera .Es recomendable el agua porque es lo que más rápido se absorbe, aunque también puedes intercalar bebidas isotónicas.

Después de la carrera.

Después de la carrera no sólo basta con beber agua, aquí el cuerpo ha perdido glucógeno, electrolitos, minerales, por ello, además de agua son recomendable las bebidas isotónicas para recuperarnos y recuperar nuestro músculo de esas pérdidas debidas a la sudoración. Es importante beber suficientes líquidos y conseguir que el color de nuestra orina sea de un color más claro.

¿Cuáles son algunos síntomas de deshidratación?

Algunos síntomas que podemos notar cuando estamos deshidratados en mitad de una carrera son: sed, dolor de cabeza, náuseas, aumento del ritmo cardiaco, fatiga, pérdida de visión, dolor muscular, sequedad de boca.

Es muy importante tener en cuenta que la hidratación forma parte la alimentación, por tanto es tan importante prestar importancia a lo que comemos antes y durante la carrera como a lo que bebemos.

Importancia del hierro en el deporte.

El hierro tiene un papel fundamental en el correcto funcionamiento de nuestro organismo.  Es el responsable de la formación de hemoglobina, que es la proteína de los glóbulos rojos encargada de transportar el oxígeno a los tejidos del organismo. Previene la fatiga, aumenta la calidad de la sangre, previene contra distintas enfermedades, aumentando la resistencia al estrés.

Existen dos tipos de hierro, el hierro hemínico y el hierro no hemínico. El hierro hemínico se absorbe de manera mucho más fácil puesto que el resto de los nutrientes no intervienen en su absorción, salvo el calcio que puede disminuirlo. Su biodisponibilidad es bastante elevada y solemos encontrarlo en alimentos de origen animal.

El hierro no hemínico se absorbe de manera muy inferior al hemínico y se ve afectado por el resto de nutrientes de la dieta que pueden dificultar o impedir su absorción.

¿Cuál es el papel del hierro en nuestro organismo?

Es indispensable en la formación de componentes de la sangre como por ejemplo la hemoglobina.

Forma parte de la mioglobina que es el almacén de oxígeno en el músculo y por tanto es indispensable en la oxigenación celular.

Aumenta la resistencia a muchas enfermedades además de ser el responsable del transporte del oxígeno y dióxido de carbono en la sangre.

Consecuencias de un déficit de hierro en el organismo

Hay grupos de población que son más susceptibles de sufrir deficiencia de hierro en el organismo. Estos grupos suelen ser niños, adolescentes, mujeres embarazadas y mujeres con periodo abundante.

El organismo pierde diariamente hierro por el sudor, la orina y heces. Esa pérdida suele ser de 1 miligramos en hombre adulto y 1.5 mg en mujer fértil.  La dosis recomendada diaria de hierro está entre 10 y 18 mg diarios. Sin embargo esas necesidades aumentan en el crecimiento, mujeres embarazadas, lactancia y en deportistas.

La anemia es la consecuencia del déficit de hierro y hay distintos tipos de anemia pero la más conocida se denomina anemia ferropénica, se caracteriza por una disminución de la concentración de hemoglobina o por una disminución de la capacidad de la sangre de transportar el oxígeno a los distintos tejidos y los músculos ven reducida su capacidad de esfuerzo.

En corredores es bastante usual que los niveles de ferritina (proteína que almacena el hierro) estén bajos pero que los niveles de hemoglobina, glóbulos rojos, hematocrito y otros componentes de la sangre se encuentren en niveles adecuados. A esto se le consideraría una falsa anemia puesto que si no disminuye el número de glóbulos rojos, no disminuye la capacidad para transportar oxígeno.

Sus síntomas suelen ser: cansancio, fatiga, palidez, naúseas, úlceras en la boca, falta de apetito o anorexia y caída de pelo, debilidad muscular general, trastornos del sueño, irritabilidad, desánimo, etc.

Factores que influyen a la anemia en el corredor

Siempre se debe tener en cuenta la edad, el sexo, las condiciones medioambientales, si se tiene alguna enfermedad o patología (celiaquísmo), puesto que son factores importantes a la hora de valorar la necesidad de hierro.

Es importante saber que una alta utilización de aspirina o antiinflamatorios no esteroideos, úlceras gastrointestinales, menstruación abundante, dietas vegetarianas, dietas restrictivas, dietas muy ricas en hidratos de carbono y pobres en proteínas, entre otros, pueden ser los causantes de una anemia ferropénica o un déficit de hierro.

Durante el ejercicio, muchas veces existe destrucción de glóbulos rojos causada por la compresión de los capilares de la planta del píe.

También se ven afectados por el cambio brusco de temperatura a los que son sometidos durante la carrera y entrenamiento.

Debido al aumento de la velocidad de circulación de la sangre, los glóbulos rojos chocan entre sí destruyéndose en algunas circunstancias.

¿En qué alimentos podemos encontrar hierro?

En nuestra dieta diaria existen alimentos con un alto contenido en hierro y que no debemos dejar de lado e intentar incorporarlos en nuestro día a día.

–          Mariscos con concha: mejillones, almejas, berberechos y ostras. Contienen 7 mg de hierro por 100 gr de porción comestible. No suelen estar muy presentes en el día a día.

–          Pescados como las anchoas, los boquerones o las sardinas contienen alrededor de 7 mg, 2,5 mg y 4.8 mg respectivamente por cada 100 gr de porción comestible.

–          Cereales: al ser vegetales, este hierro se absorbe en menor medida a pesar de que contienen entre 7 y 18 mg por 100 gr de porción comestible.

–          Yema de huevo: tiene alrededor de 7 mg, mientras que el huevo entero solo tiene 2,5 mg.

–          Vísceras como el hígado y la morcilla contienen entre 10 y 13 mg por 100 gr de porción comestible.

–          Carnes: su hierro es de fácil absorción y aporta alrededor de 2, 5 mg de hierro.

–          Verduras de hoja verde: aportan una alta cantidad de hierro, pero de hierro no hemínico que es más difícil de absorber.

–          Frutos secos: Los más ricos en hierro son los pistachos y las pipas de girasol. Aunque la almendra y las nueces son también una buena fuente de hierro.

Para absorber ese hierro de los alimentos contamos con un comodín que nos va a ayudar asimilarlo mejor. Es la vitamina C. Es importante incorporar alimentos que la contengan para que podamos absorber el mayor nivel de hierro que ingerimos por la dieta.

Teniendo una dieta variada y adecuada a nuestras necesidades, podríamos prevenir el déficit de hierro. Aunque en los corredores siempre ronda la sombra de la anemia y de si se debe tomar o no suplementos de hierro, es importante sopesarlo siempre con un médico puesto que ese suplemento de hierro, a veces no es necesario y podemos crearnos algún problema si lo incorporamos sin supervisión de un profesional.

 

Alimentación y carreras populares

¡Sí, correr está de moda! Se trata de un deporte saludable, económico y ayuda a liberar la energía y estrés acumulado. El único equipamiento imprescindible son una buenas zapatillas de correr y ropa de deporte cómoda.

Eso sí, no podemos empezar a correr y lanzarnos a una carrera sin estar preparados. Todo lleva su tiempo y su entrenamiento. Para una persona que no practique mucho deporte o sea “novato” en correr, es importante ir poco a poco, empezando por correr un cuarto de hora y paulatinamente ir aumentándolo. Es importante llevar ropa adecuada, hacer un calentamiento previo, un pulsómetro que nos ayude a controlar el ritmo de pulsaciones que tenemos durante el ejercicio y muy importante escuchar al cuerpo pues el será quién nos indique hasta donde.

En estos tiempos no paro de escuchar a gente cercana que se ha apuntado a una carrera, sin ir más lejos, mi primo ya no solo una carrera, sino un triatlón. Para todo esto es muy importante cuidar la alimentación tanto en el entrenamiento como en los días previos a la prueba que se realice.

En corredores que se pasan horas corriendo es importante una dieta rica en hidratos de carbono para que los depósitos de glucógeno estén llenos. La idea es aumentar la ingesta de hidratos de carbono (pan, pasta, arroz, legumbre, etc.), mantener la ingesta de proteína y bajar la de grasa. No todos los hidratos de carbono son iguales, están los de lenta absorción que nos van a dar una energía más sostenible como son: pasta, arroz, legumbre. Y los que se absorben muy rápido como son los azúcares no refinados, fruta, etc. Con estos hay que tener cuidado antes de la carrera debido a que al ser de rápida absorción, al metabolizarse pueden dar lugar a un pico de insulina y una bajada de azúcar en sangre, la denominada, comúnmente, “pájara”.

¿Qué requerirá una alimentación equilibrada para una carrera?

– Predominantemente hidratos de carbono. Estos deben consumirse en mayor cantidad debido a su rápida absorción, la conversión directa a energía, no producen sustancias tóxicas para el organismo en su combustión y producen mayor energía por volumen de oxígeno.
Si se consume una dieta pobre en hidratos de carbono tendremos como consecuencia una fatiga temprana en la carrera debido a que nuestros depósitos de glucógeno en músculo serán bajos.

– Grasa: Son reservas energéticas del cuerpo. Cuando agotamos las reservas de glucógeno, estas van a ser las que nos den energía para poder continuar con la actividad física. Por eso se recomienda al corredor que mantenga el consumo de grasa adecuado con predominio de grasas insaturadas o de origen vegetal como son los frutos secos.

– Proteínas: Su función va a ser reparar y regenerar el tejido muscular.

Es muy importante hidratarse muy bien los días previos como el día de la carrera. Así mismo, el día de la carrera es mejor desayunar una hora antes por lo menos para no tener molestias durante la carrera, así mismo, no es bueno innovar sobre que alimentos tomar en ese desayuno ya que debemos de conocer nuestro cuerpo y que no nos creará molestias durante la prueba. Así mismo, es recomendable no tomar alimentos que contengan hidratos de carbono de rápida absorción para no tener una bajada de azúcar.
Durante la carrera se debe beber para estar bien hidratados, una buena bebida es el aquarius, y comer tanto frutos secos o si se necesita alguna barrita. Yo no soy muy partidaria de los geles pero cada corredor prueba y escucha su cuerpo y si le sienta bien, adelante.

¿Quién se anima a correr?